Guía de los Kimberley, el roadtrip más salvaje de Australia

Cuando cierro los ojos y pienso en los Kimberleys, se me vienen a la mente el color naranja intenso, los gordísimos baobabs, la soledad, polvo, calor, cocodrilos, murciélagos, cuevas, ríos, playas infinitas… Y es que, sin duda, es de mis roadtrips favoritos de Australia Occidental (junto con la costa del arrecife de coral de Ningaloo); el más salvaje e inexplorado, cuyas vastas llanuras y gargantas dramáticas están intactas por el turista común, y con una fuerte presencia aborigen. Aislada de toda gran ciudad australiana y llena de sorpresas naturales, estáis a punto de descubrir una de las partes más auténticas del país.

Damas y caballeros, bienvenidos a los Kimberleys.

Un poquito de info previa

La meseta de Kimberley cubre la esquina noroeste del continente australiano y tiene un tamaño de 423,517 kilómetros. Aunque pueda parecer pequeña en el mapa, es más grande que el 75% de todos los países del mundo, FLÍPALO. Eso sí, la gente es poquísima (39mil habitantes, 11 personas por km2) y además están muy aisladas entre sí, así que la sensación de ser el único coche en la carretera es una constante. En sus ocho parques nacionales, sentirás que eres la única personal del mundo.

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Solo hay una carretera que la atraviesa, la Gran Carretera del Norte (Great Northern Highway) que conecta Broome con Kununurra, es decir, une la costa oeste con la frontera entre el estado de Australia Occidental y el Territorio del Norte. Una de estas dos ciudades marcará el inicio o el fin de tu viaje. En mi caso comencé en Kununurra, pues venía de Darwin.

Pero Kimberley esconde otro secretito que se escapa a la carretera principal, y esa es la famosa Gibb River Road, 660km de carretera sin asfaltar sólo apta para los más aventureros que corre paralela a la Gran Carretera del Norte pero atravesando paisajes coloridos, cordilleras, gargantas de vegetación exuberante, tentadoras piscinas y cascadas naturales, ríos… De la Gibb River Road poco más puedo contar porque no la hice (¡pero está en mi bucket list!), aunque os puedo adelantar que sólo –y recalco SÓLO– se puede hacer con un buen coche 4×4. Si no, olvidadlo.

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Subrayado en rojo las atracciones que visité de la Great Northern Highway. En línea discontinua, la Gibb River Road.

La Ruta: de Kununurra a Broome

Como yo la comencé en Kununurra, por ahí es por donde voy a empezar a escribir. Entre paréntesis, te recomiendo lo días a invertir. Pero como os comenté, Kimberley se puede empezar a recorrer por Broome. Si es tu caso, lee los siguientes puntos del final al principio:

Kununurra (1 o 2 días)

Esta es la “ciudad” más “grande” que encontrarás hasta llegar a Broome. Es un lugarcito aborigen encantador, tranquilito y bonito. Perfecto para hacer un picnic en su parquecito junto al lago, y terminar el día viendo el atardecer en el mirador con vistas a la city. Pero, honestamente, por sí misma no tiene muchas atracciones de interés. Pero es perfecto para hacerte con todas las provisiones necesarias para tu aventura por el desierto australiano.

Cerca, a unos 70km, está el enorme lago artificial Lake Argyle.

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Lake Argyle

El Questro Wilderness Park  (1 o 2 días)

En realidad, El Questro es una estación de ganado que, además, se dedica al turismo con alojamientos así lujosillos. Pero como yo soy backpacker a mí esa parte como que no me interesa (notengodinerovalejum)… pero a sus alrededores tiene alguna que otra atracción chula:

  • Emma Gorge Trail: ruta de unos 40min ida por un sendero rocoso que termina en una bella piscina natural. Lamentablemente, fui al final de la época seca, por lo que ya no había cascada.
  • Zebedee Springs: un oasis natural de aguas termales durante todo el año, rodeado de palmeras y vegetación. Bonito, bonito y a cinco minutos andando.

En mi caso particular no pude hacer más rutas de senderismo por el clima (era de calor extremo) y porque, por la época, algunos lugares estaban directamente cerrados. Pero es un lugar precioso en el que, si se tiene la oportunidad, merece mucho pasar un par de días.

Recuerda informarte bien sobre temporada y horarios, ya que por el clima éstos pueden cambiar.

Marta Diarra Lampi

Emma Gorge

Bungle Bungle/Purnululu National Park (2 días)

Uno de mis parques nacionales favoritísimos de Australia. ¡Qué pasada de lugar! ¡Qué colores, qué dunas! Visitable tanto por aire como por tierra, si no os queréis perder este Patrimonio de la Humanidad, visitad este detallado post que os he preparado.

Marta Diarra Lampi

Bungle Bungle

Halls Creek (unas horas)

Una pequeñísima comunidad aborigen que es buen punto para comprar comida y gasolina (sobre todo si vas a visitar el cráter de Wolfe Creek o los Bungle Bungle). Eso sí, lamentablemente recomiendo no pasar la noche allí, ya que la tasa delictiva de esta zona no es precisamente baja…

Me siento fatal al escribirlo pero sé de lo que hablo tras haber vivido por seis meses en la segunda comunidad aborigen más problemática del país (oí que Halls Creek supuestamente es la primera).

Wolfe Creek (medio día, o 1 día si pernoctas)

Una parada obligatoria para los más frikis de la geología y uno de los lugares más especiales en los que he estado. Wolfe Creek es el segundo cráter más graaaaande del planeta y se encuentra en el medio de los Kimberleys. Además, puedes dormir allí gratuitamente.

Para saber todito todo, desde su historia hasta cómo visitarlo, no os perdáis este detallado post que escribí al respecto.

Marta Diarra Lampi

Cráter Wolfe Creek

Fitzroy Crossing (1 día)

Bueno, la comunidad que fue mi hogar durante seis meses y a la cual, a pesar de todo, tengo mucho cariño. Como ocurre con Kununurra o Halls Creek, el atractivo no lo tiene el lugar per se, sino sus alrededores, así que Fitzroy Crossing es un buen lugar para hacer compras y repostar.

De nuevo, no recomendaría pasar la noche allí (ni dejar mucho tiempo el coche sin vigilancia). No quiero decir que sí o sí os vaya a pasar algo y que tengáis que estar constantemente en tensión, pero he visto y conocido el número suficiente de casos como para sentirme en la obligación de, como poco, ponerlo por escrito.

Dato curioso: cuando está a tope de caudal, el río Fitzroy es uno de los más grandes del mundo con un caudal de 30.000 metros cúbicos por segundo.

Marta Diarra Lampi

Pequeño baobab en Fitzroy Crossing

Geike Gorge (tu día en Fitzroy Crossing)

A ver, no estamos ante el mejor parque nacional del mundo mundial, peeero una visita sí que le hacía, pues este sorprendente desfiladero se caracteriza por sus enormes acantilados multicolores y por su vida salvaje. Al atardecer, es fácil encontrarse wallabíes, diferentes aves, murciélagos e, incluso, algún que otro cocodrilo. Hay varios senderos para caminar (pero siempre que he ido ha hecho tantísimo calor que pa’ qué intentarlo). Eso sí, si tenéis oportunidad, me apuntaba fijo a un crucero guiado en bote, que ofrece una visión única del desfiladero y su fauna. Creo que cuesta unos 50aud. Preguntad en el Visitor Centre de Fitzroy Crossing sobre los tours disponibles y los horarios de apertura, que varían según la época.

Por cierto, Geike Gorge es el parque más accesible de todo Kimberley, puedes llegar hasta con el coche más cutre. Ah, y es un área de uso diario, no se puede acampar, pero tiene mesitas de picnic y baños.

Marta Diarra Lampi

Reflejo al atardecer en Geike Gorge

Windjana Gorge (medio día)

Este parque nacional te lleva a través de un desfiladero de piedra caliza donde, si tienes buen ojo, podrás encontrar fósiles de vida marina fosilizados (valga la redundancia) en las paredes del acantilado. Allí también se puede disfrutar de la variedad de flora y fauna nativas. Y si deseas ver –como yo- cocodrilos de agua dulce mientras estás en el Wild Kimberley, posiblemente este sea el mejor lugar para avistarlos.

Para más información, he preparado este post.

Marta Diarra Lampi

Windjana Gorge

Tunnel Creek (medio día)

Vaya sorpresón me llevé aquí, ¡pero de los grandes! Y de dientes afilados… 😉

Tunnel Creek es un precioso sistema de cuevas donde conviven estalactitas, estalagmitas, murciélagos y… ¡cocodrilos! Prefiero no decir más porque ya lo cuento todo en este post.

Por cierto, Windjana Gorge y Tunnel Creek están tan cerquitas que son perfectas para visitarlas el mismo día.

Marta Diarra Lampi

Cocodrilo a la entrada de la cueva de Tunnel Creek

Broome (2 días, pero dependerá de ti)

Pueblito costero y final/inicio de tu aventura por la salvaje Kimberley. Hace años, Broome fue un lugar muy importantes por su comercio de perlas, cosa de la que están orgullosos aún a día de hoy. Su playa más famosa, Cable Beach, es el lugar perfecto para reencontrarte con el mar si, como yo, vienes de Kununurra. Aunque soy fan absoluta de los pequeños pueblos playeros, a mi parecer Broome está un poquito sobrevalorada, así que será mejor que le preguntes al Visitor Centre qué ver y hacer allí en específico, porque yo me contentaba con pasear y comer en los diferentes restaurantes.

Eso sí, uno de mis lugares FAV es Gantheaume Point, donde –ATENTOS SEÑORES- puedes encontrar… ¡huellas de dinosaurio! Por lo visto los dinos habitaron esta zona hace unos 115-120 millones de años, y algunos de sus pasos quedaron fosilizados hasta el día de hoy, esperando a que los visites. Pero para ello, tendrás que ir en marea baja y tener muy buen ojo. Para los freaks de los dinosaurios como yo, es un lugar im-per-di-ble 🦖🦕

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¡Lo encontramos! 😁

Dampier Peninsula, Cape Leveque (2 o 3 días)

Bueno, amor-odio a esta zona. Dampier Peninsula se sitúa aproximadamente a unos 200 kilómetros al norte de Broome, y sólo puedes acceder a ella con coche 4×4 o SUV. La verdad que el lugar es precioso y alberga la que para mí es una de las mejores playas que he visitado en Australia. Por no hablar de la vida marina, pues haciendo snorkel encontré dos mantarrayas gigantes. Y cuando digo “gigantes” me refiero a que probablemente eran de mi tamaño, o sea, una flipada.

Peeeero la contra es que el acceso es tan largo y tan complicado, que te roba toda energía. Fuimos tres amigos y yo y, aunque estábamos animados, a veces estas carreteras de arena sin asfaltar se hacían eternas… Además que pasó una cosa rarísima: fuimos al Visitor Centre de Broome para informarnos bien sobre los alojamientos disponibles en Dampier Peninsula, nos dijeron que todos estaban abiertos y, al llegar, ¡con suerte encontramos uno! Estaban todos cerrados, supuestamente por la época 😕

No puedo comprender cómo Broome no podía estar al tanto de eso… casi nos quedamos sin sitio donde pasar la noche. Tuvimos una suerte increíble 😉

Bueno, si te decides a venir, los lugares que te recomiendo visitar son:

  • Middle lagoon.
  • Lombadina (tendrás que conducir por la playa, pero lo merece).
  • Cape Leveque (aquí fue donde vi las mantarrayas gigantes).
Marta Diarra Lampi

La casita con vistas al mar que un lugareño nos dejó para dormir

Información general

La mejor época para visitar Kimberley

Los Kimberley tiene dos épocas: la seca (de abril a octubre) y la de lluvias (de noviembre a marzo), y la diferencia entre estas dos estaciones es extrema. Seré clara: prohibido visitarla en época de lluvias. Fin.

En la época seca la temperatura es agradable y será raro pillar un día nublado, pero la de lluvias… la temperatura alcanza fácilmente los 40º (en noviembre los 50º en algunas zonas) ya a buena hora de la mañana y, lo que es peor, las lluvias son torrenciales, con fuertes y espectaculares relámpagos. Es un espectáculo increíble de ver, la verdad. Pero lo malo de esta época es que, a causa de las fuertes lluvias, muchas veces las carreteras se inundan y puedes tener la misma mala fortuna que la de una familia que conocí en Fitzroy Crossing, que estuvo retenida en la comunidad CINCO SEMANAS porque la carretera estaba inundada y no podían salir. O peor aún, te puede pillar un ciclón, que todos los años cae uno.

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Si se te olvida lo de las inundaciones, ya te lo recordarán los carteles

Yo viví seis meses en los Kimberleys y viví el cambio de estación, pero cuando viajé lo hice a finales de octubre Y OH DIOS MÍO, EL CALORRRRR. Fue sofocante y hubo días que se hicieron un poco duros. Pero nada que una buena provisión de agua fresquita y gorra a la cabeza no pueda remediar.

Mi mejor recomendación, si vas por esta época, es que te levantes cuando salga el sol y te acuestes cuando se ponga, así podrás aprovechar al máximo las horas más “fresquitas” del día.

Pero si me preguntas, para mí la mejor época para visitar los Kimberley sería entre abril y julio, que es justo el final de la época de lluvias, por lo que los ríos, gargantas, pozos, piscinas naturales… están en su esplendor, pero ya no hay lluvias; además de que las temperaturas vuelven a ser agradables. Junio y julio son los meses donde “más turistas” hay (básicamente australianos jubilados). En agosto, las temperaturas ya empiezan a subir y el agua a secarse. Octubre es físicamente aguantable pero ya empieza a hacerse duro por el clima. Noviembre el calor ya es mortal y muchos parques nacionales cierran. En enero y febrero, la lluvia es incesante y aparecen las amenazas de ciclón.

Ok, todo muy guay pero… ¿cuánto tiempo le invierto?

Esto va a depender de tu propio tiempo y presupuesto, pero yo diría que para verlo todo un mínimo de una semana. Dos semanas a mi parecer sería ideal. Y ya si te gusta hacer camping, pasarte el día pescando o en la playa… pues más días te dará más tiempo para disfrutar de Kimberly.

¿Coche normal, 4×4 o SUV?

Seré directa: si tienes un 4×4, mejor. Eso sí, si no tienes pensado visitar Cape Leveque, los Bungle Bungles o recorrer la Gibb River Road (o tienes pensado visitarlas pero pagando un tour o vuelo escénico), con un coche normal puedes visitar el resto de atracciones, incluso si se trata de carreteras sin asfaltar como la de Tunnel Creek o Windjana Gorge… donde se explotó una rueda de mi coche.

En mi caso, yo viajé con un vehículo SUV (más concretamente, un Nissan X-Trail), que es un vehículo a caballo entre coche normal y un todoterreno, más cercano del último, por eso se les conoce como “todocaminos”. Y fíajete si lo son que me llevó por casi toda Australia en un roadtrip de tres meses, metiéndonos por muchas carreteras sin asfaltar –algunas complicadillas- sin problemas, aguantándolo todo como un campeón (¡viva mi Tyranno-Nissan Rex).

Ojito: cuidado con los coches SUV que son bajitos (low clearance), porque si viajaras en época de lluvia y tuvieras que pasar ríos o charcos, podrías llegar a tener problemas de agua en el motor.

Eso sí, ojito si vas con coche de alquiler, porque aunque sea 4×4 hasta donde sé, las empresas de renta no te cubren el meterte en carreteras sin asfaltar. Si no tienes coche propio y pretendes alquilar, háblalo con la empresa previamente.

Por cierto, cuando me refiero a coche normal, no entran las autocaravanas. Puedes atravesar la Great Northern Highway con una caravana, pero llegar a los parques nacionales lo veo ciertamente imposible (menos Geikie Gorge).

Marta Diarra Lampi

Entonces… ¿necesito ser un conductor súper pro?

No necesitas ser un conductor súper adiestrado, pero sí te recomiendo que tengas cierta experiencia. Cuanto menos tengas, más despacio deberías conducir. Antes de meterte en cualquier situación/lugar que no conozcas (como una playa, río, terreno pedregoso…) infórmate: presión de neumáticos, cuánta altura necesita tu coche para cruzar, a qué marcha poner tu vehículo, etc.

Ten en cuenta que siempre pueden darse sucesos inesperados, como animales cruzándose (no importa la hora del día), hoyos o zonas resbaladizas por la acumulación de arena. En estos casos, reduce la velocidad y pide ayuda a tu copiloto para tener la máxima visión hacia la carretera y que nada te pille desprevenido.

Nunca subestimes las carreteras australianas, ya que vuelques, pinchazos, derrapes o roturas importantes de mecánica pueden darse fácilmente si conduces distraído (yo tuve que cambiar tres ruedas por pinchazo).

Por cierto, si te ocurriera algo por estos lares, tu seguro NO te cubrirá una grúa que te recoja. Tendrás que pagarla tú mismo.

Marta Diarra Lampi

Lombadina, una de las playas más flipantes que he visto nunca 😍 (y al fondo mis amiguis Nuria y Tony <3)

Aun así, no quiero que esto os desanime. Solo tened más cuidado que en una carretera normal. Al fin y al cabo, estamos hablando de un área muy remota y salvaje 🙂

Súper consejo que no deberás ignorar si un buen viaje quieres lograr: cómprate y lleva contigo un compresor de aire eléctrico (air compressor) para inflar y desinflar las ruedas en cualquier lugar y momento rápidamente. En serio, lo agradecerás mil cuando pases de una buena carretera a otra de condiciones asquerosillas.

Coste

No te voy a engañar: va a ser caro. Ten en cuenta que Australia Occidental es el estado más caro del país, y los Kimberley es la región más remota y cara de Australia Occidental. Nosotros más o menos gastamos alrededor de $1.80 el litro de gasolina (+- $1.60 en Broome, $2 en Fitzroy Crossing).

Pero si ya tienes tu propio automóvil y no necesitas tours ni alquilar uno (muchos jóvenes con visado Work and Holiday adquieren su propio vehículo), haces una compra apañada en un supermercado de Broome o Kununurra y cocinas tu propia comida, realmente no tendrás más gastos que la gasolina y algún que otro camping para dormir.

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Súper feliz en el Parque Nacional Purnululu

Qué bonito ha sido escribir esta guía y recordar los momentos tan bonitos vividos en los Kimberleys. Espero de veras que algún día tengas la oportunidad de visitarlo y, si lo haces, que este post te haya ayudado/animado a ello.

Porque es, simplemente, único.

Ruta por The Catlins, la gran olvidada

Después de haber recorrido las dos islas de Nueva Zelanda de punta a punta, ya puedo tomar la decisión de cuál es mi lugar preferido del país. Y me cuesta creer que los propios neozelandeses digan que, precisamente lo que más me gustó, es una zona muy olvidada que se visita poco. La zona que más me gusta de Nueva Zelanda es The Catlins, y ahora os voy a explicar por qué:

Los Catlins es una zona de 1900 km², que ocupa tanto costas como bosques templados (parecen selvas). Recorrer los Catlins es toda una aventura, ya que está muy poco poblada y concentra una vida salvaje brutal. Puedes encontrarte con focas, lobos y leones marinos de Nueva Zelanda, pingüinos de ojos amarillos, pingüinos azules y delfines Héctor (únicos de Nueva Zelanda y los más pequeños del mundo), y muchísimas aves que actualmente están en peligro. Los Catlins desde luego que se han llevado una gran parte de mi corazón.

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The Catlins

Vayamos punto por punto:

 

Fortrose

La primera parada de The Catlins si vienes desde Invercargill.Marta Diarra Lampi

Llegamos unas horas antes del atardecer a un acantilado con un campo infinito de trigo, llamado Mataura River Mouth. Un lugar solitario, lento, con la brisa fresca marina, y con unas vistas muy bonitas. Un lugar perfecto para hacer un picnic y descansar.

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Después de unas fotos bajamos del acantilado y nos fuimos al free campisite que hay a unos cinco minutos de Mataura River Mouth. Dormimos frente al mar, justo donde se pone el sol y donde el océano se encuentra con una laguna. Cuando baja la marea, se puede dar un paseo por la playa y llegar a unas formaciones rocosas curiosillas.

Marta Diarra Lampi

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Piedras rarunas

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Marea baja en Fortrose

 

Waipapa point

Este es un faro situado en lo alto de un acantilado. Lo chulo de este sitio es que puedes bajar a la playa y si tienes suerte podrás encontrarte con unos leones marinos echándose la siesta. Nosotros vimos dos 🙂

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Waipohatu Waterfall Track

Waipohatu es una ruta de senderismo de tres horas que te adentrará en toda una selva muy frondosa. Nada más entrar notas el calor y el olor a humedad que caracteriza las zonas tropicales. Por no hablar de la cacofonía ensordecedora de los zumbidos de los insectos mezclados con el canto y piar de las diferentes especies de pájaros. La sensación de haberte traslado a una selva se hace palpable para todos tus sentidos.

No es una ruta difícil pero tampoco es facilona, ya que tiene muchas subidas y bajadas por zonas resbaladizas que a veces se complican (nosotros en medio del camino tuvimos que sortear dos árboles caídos, uno de ellos cerca de un precipicio). Lo bueno es que el camino está señalizado con unas flechas naranjas, así que no tiene pérdida.

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Escaleras

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Señal pa’ que no te pierdas

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Es una «selva» muuuy frondosa

Si os gusta el senderismo y la naturaleza merece la pena hacerlo. Si no, no lo hagas, porque es cansado, durillo y si tienes un horario ajustado ten en cuenta que mínimo se llevará tres horas de tu día. Eso sí, en medio de la ruta te encontrarás cara a cara con una preciosa cascada que a mi gusto es la segunda más bonita de los Catlins.

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Waipohatu Waterfall

 

Slope Point

Este es el punto más meridional de la isla sur de Nueva Zelanda, es decir, imposible ir más al sur. Aquí hay un típico cartelito situado encima de unos acantilados que te marca la distancia al Ecuador y al Polo Sur. En derredor lo único que verás serán campos y campos de ovejas. Para llegar tienes que ir por una carretera de grava hasta un aparcamiento, dejar ahí el coche y caminar unos veinte minutos.

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Slope Point

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Acantilados

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También vimos una oveja con cola larga 🙂

 

Porpoise Bay y Curio Bay

Si Queenstown era la ciudad de mis ojos, Curio Bay es la bahía de mi corazón. Sé que para gustos, colores, pero para mí es de las mejores playas de Nueva Zelanda por toda la vida salvaje que concentra y por lo bonita que es.

Marta Diarra Lampi

Porpoise Bay y Curio Bay son una amplísima bahía que por un lado tiene un bosque petrificado de la era jurásica (¡toma ya!) y por el otro una playa amplísima de arena muy finita. Sin embargo, lo que más me gusta de este lugar es su fauna, pues me parece increíble que en una misma playa puedas encontrar en total libertad pingüinos, focas, leones marinos y delfines héctor.

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Un pingüino de ojos amarillos en el bosque petrificado

Espera que lo repito: te puedes encontrar por la cara y sin esperártelo PINGÜINOS, LEONES MARINOS Y DELFINES TODO SIN MOVERTE DEL SITIO. ¿En qué lugar del mundo te encuentras todo eso mientras disfrutas de un día de playa? Además, si eres surfero este lugar te encantará, ya que en los Catlins el viento es un acompañante diario y las olas son grandes. Y si no eres surfero no pasa nada, ¡allí mismo tienes una escuela donde te enseñan! Nosotros tomamos una clase de la que salimos encantados y con más mono aún de surfear si cabía.

Marta Diarra Lampi

Después de mil caídas… ¡lo conseguí! 😀

(puedes leer mi despedida a Curio Bay aquí).

 

Niagara Falls

Bueno, Niagara, sí, ajá… Esta «»»cascada»»» realmente es un riachuelo cuyo descubridor después de haber visitado las Niagara de América decidió llamarlas igual. Puedes saltarte la visita si quieres, o puedes visitar tremenda ironía. It’s all up to you!

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Fotografía cogida de Google Imágenes

 

McLean Falls

Mis cascadas favoritas hasta el momento. Las encontrarás después de una caminata de unos 20min (es decir, 40 minutos ida y vuelta). Estas son unas cascadas realmente impresionantes con varias caídas y bastante caudalosas, y eso que las vimos en verano. Además, puedes acercarte mucho a ellas. De verdad que se merecen muchísimo una visita, tus ojos te lo agradecerán.

Marta Diarra Lampi

McLean Falls

 

Cathedral Caves

Esta es una visita que no pudimos hacer porque la pillamos cerrada, así que si queréis visitarlas os recomiendo que previamente miréis los horarios en su página web. Las Cathedral Caves son unas cuevas que sólo se pueden visitar en marea baja, por eso tienen un estricto horario.

 

Lake Wilkie Track

Este es o bien un track de cinco minutos o bien de una hora. Me explico: tienes dos opciones, o vas directamente al mirador y ves las vistas del lago, o bien haces una caminata de una hora para ver el lago y sus alrededores.

Adivinad qué opción escogimos nosotros…

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Lake Wilkie

 

Florence Hill Lookout

Parada obligatoria para los amantes de las playas. Y porque está al lado de la carretera y no tardas nada en llegar al mirador que da hacia una amplia y preciosa playa. Me consta que se puede bajar en coche.

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Vistas del Florence Hill Lookout

 

Matai Falls

Estas en realidad son dos cascadas chiquititas que, bueno, si tienes tiempo y te hace ilusión verlas ve, pero tampoco son para tanto. Mucho menos después de haber visto las McLean…

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Matai Falls. Wow…

 

Purakaunui Falls

Estas cascadas están a cinco minutos de la carretera (10 minutos ida y vuelta) y la verdad están bien. Más bonitas que las Matai Falls pero menos que las McLean. Aunque cuando nosotros fuimos tenían poco caudal. Seguro que su belleza crecerá exponencialmente a más agua lleven.

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Jack’s Blowhole

Este «blowhole» es un un orificio de 55 metros de profundidad que se formó cuando  una parte del techo de una caverna de mar colapsó. Este orificio se encuentra a 200 metros del mar.

Nugget Point

El punto final de la ruta por The Catlins.

Nugget Point es uno de mis lugares favoritos de Nueva Zelanda. Para acceder a él debes dejar tu coche en un aparcamiento y caminar unos 900 metros hasta llegar al faro que corona el acantilado. Las vistas hacia el mar son impresionantes. No hay foto que pueda hacer justicia al lugar, sólo puedes ir y disfrutarlo.

Marta Diarra Lampi

El faro

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Las rocas que dan nombre a Nugget Point

Además, si te fijas bien, podrás ver una colonia de focas jugando a orillas del mar. No olvides llevarte unos prismáticos, ya que están muuuy lejos.

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En esa playa había foquitas jugando

 

Por todo esto The Catlins es mi lugar favorito de Nueva Zelanda. El tiempo que le quieras dedicar a The Catlins dependerá del tiempo que tengas. Yo creo que dos o tres días está bien si tienes pensado hacer alguna ruta de senderismo.

Aquí te nombro otras rutas por si te interesan:

  • Catlins River Walk (5-6h) y Wisp Loop Walk (4-5h) ambas de dificultad avanzada.
  • De Newhaven a Cannibal Bay track (5h, de dificultad avanzada).
  • Owaka Walks son varias rutas que comprenden desde los 10min hasta los 45min. En ella hay túneles, cascadas, bosques y fauna. Echa un vistazo en Internet, quizás te interese alguna.
  • Papatowai walks son dos rutas que comprenden desde los 40min hasta 1h.
  • Tautuku walks son tres rutas que comprenden desde los 15min hasta los 30min.

 

Espero que os haya gustado The Catlins y que si algún día viajáis a Nueva Zelanda, le deis una oportunidad 🙂

Diario de viaje kiwi 2: carta abierta a Curio Bay

Día 4 de viaje (del 7 al 11 de enero de 2018)

Después de visitar Milford Sound y dormir en Lumsden, pusimos rumbo a The Catlins. Visitamos el faro Waipapa Point, fuimos a Slope Point, el punto más al sur de Nueva Zelanda; hicimos la ruta de senderismo Waipohatu Walk, en cuyas entrañas se esconde una cascada, y finalmente llegamos a Curio Bay, una bahía que me conquistó y a quien escribí una carta.

Marta Diarra Lampi

Querida Curio Bay,

te echo de menos. Lo llevo haciendo desde el primer momento en que me alejé de tu suave arena. No lo sabes, pero eres muy importante para mí, porque contigo aprendí muchas cosas. Y has sido testigo de momentos importantes de mi vida. ¿Cómo un espacio tan pequeño puede albergar tantas emociones?

Es curioso, porque no tenemos la menor idea de cómo llegamos hasta ti. Te explico: en mi móvil tengo una carpeta con mil fotografías de mil localizaciones de Nueva Zelanda, sitios que he estado recolectando desde hace años y hemos ido apuntando en el Google Maps. Un día Miguel me dijo «tenemos una playa cerquita», y para allá que fuimos. Lo más curioso es que no hay rastro de ti en mi teléfono móvil. No tengo fotos ni menciones. He repasado la lista más de una vez y no apareces en ningún lado.

¿Cómo llegaste hasta nuestro Maps? ¿De dónde saliste?

Sea como fuere nos habías encontrado. De alguna forma estabas dispuesta a hacerte ver y a no quedar en el olvido.

Marta Diarra Lampi

Fuiste importante para mí porque contigo aprendí cosas muy valiosas. Tú fuiste la playa que me hizo darme cuenta que estaba viviendo un sueño de niñez: pasar unas navidades en verano. El día que me fotografié en tus arenas en bikini y con gorrito de Papá Noel fue el día en el que me di cuenta que los sueños no se crearon sólo para soñarlos, sino también para realizarlos. Aunque hayan pasado años de su nacimiento, si los mantienes y crees en ellos, se materializarán.

Fuiste el primer «oye, ¡que yo puedo!» que mi alma gritó. Un gritito de guerra interno que más adelante se repetiría y acabaría marcando un cambio de actitud en mí.

Marta Diarra Lampi

Navidades en bikini, mi sueño de niñez

Marta Diarra Lampi

También dimos la bienvenida al año por estos lares

Pero también me enseñaste sobre libertad, amor y paciencia.

Jamás imaginé que en una sola playa pudiera reunirse tanta fauna. ¿Cómo es posible que en un espacio tan reducido puedan avistarse delfines, leones marinos y dos tipos de pingüinos? En una-sola-playa.

Recuerdo que nada más llegar por primera vez a Curio Bay, vi a lo lejos delfines saltando en el mar. Mi primera vez viendo delfines en libertad. Lo recuerdo como si hubiera sido hace un momento. Todas las veces que volvimos a Curio Bay vimos delfines. Me encantaba sentarme en un banco de la colina a verlos con los prismáticos.

Delfines héctor, los más pequeños del mundo y en peligro. Delfines simpáticos que se acercan a ti. Recuerdo a los bañistas que de repente se veían rodeados de delfines. Pero también recuerdo a personas que iban en su busca, los perseguían y atosigaban hasta hacerlos desaparecer. Lo mismo con las focas y los pingüinos: turistas que no respetaban las distancias de seguridad, peligrando así la seguridad tanto del animal como la de ellos mismos.

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Delfines que se acercaron al bañista sin ser atraídos ✅

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Bañistas que esperaron a que los delfines se acercaran por voluntad propia ✅

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Personas que invadieron demasiado el espacio del león marino hasta estresarlo ❎

Contigo, Curio Bay, aprendí lo que era amar y emocionarse con los animales en libertad, comprendí lo serio que era invadir su espacio personal, comprendí que su avistamiento es un regalo que debemos cuidar si queremos que siga existiendo. Y aprendí lo que era la paciencia. La naturaleza es aleatoria y caprichosa, y somos nosotros los que debemos adaptarnos a ella, no al revés.

Fue muy emocionante esperar con los ojos y los sentidos a mil, con los oídos afinados para diferenciar los ruidos. Pero más emocionante fue avistar a un animal así, libre, viviendo su cotidianidad, comportándose de forma natural. Saltando porque quiere, no porque un zoológico se lo impone. Ahí descubrí lo mucho que me gustan estos «safaris» al aire libre.

Marta Diarra Lampi

Nadie puede predecir cuándo aparecerá qué animal. Sólo puedes esperar y disfrutar 🙂

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Recuerdo los delfines que «surfeaban» las olas

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Estuvimos 4h esperando a los pingüinos de ojos amarillos

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Pingüino en el bosque petrificado

Pero también eres importante porque fuiste la que nos introdujiste a un deporte del que todavía no nos hemos saciado: el surf. Fuiste nuestro primer bocadito de surf y ahora queremos más. Y más. Y más.

Nos diste buenas olas, diversión, aprendizaje y la fortuna, de nuevo, de disfrutar de la naturaleza, pues durante nuestra primera clase de surf unos simpáticos delfines nos acompañaron a surcar las olas.

Va a ser muy difícil superar un momento así. La vida va a tener que esforzarse mucho para desbancar al día que hice surf con delfines. Me explota el corazón nada más de recordarlo.

Marta Diarra Lampi

La primera vez que llegamos a ti fue porque tenía las rodillas malas por un accidente de moto, y me diste lo que necesitaba: descanso. La segunda vez me volviste a dar lo que necesitaba: libertad. Y la última vez que te vi me diste un aprendizaje, pero esta vez fue un regalo amargo: me diste una despedida.

Hasta que no llegué a ti no comprendí que este viaje es eso, un viaje, y que me voy a tener que despedir de personas y lugares quién sabe hasta cuándo. Incluso hasta siempre. Contigo aprendí a desprenderme y a quedarme con la alegría de haber vivido buenos momentos, no con la tristeza de irme. Contigo comprendí que es muy probable que nunca vaya a volver a muchos sitios por los que pasaré.

O no.

Quizás, si sueño mucho y muy fuerte, haré mis sueños realidad.

Y yo sueño con volver a ti.

 

Te adora,

Marta.

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Os dejo por aquí algunos tips para disfrutar de Curio Bay:

  • Respeta las distancias de seguridad: más o menos eran 30 metros para los leones marinos y 50 metros para los pingüinos. Y NUNCA os pongáis delante de un pingüino interfiriendo su salida del agua. Los pingüinos cuando salen del agua es para dirigirse a sus nidos, donde les esperan sus crías. Si no se sienten seguros volverán al agua dejando solos a sus bebés, quienes podrían morir de hambre. Los nidos suelen estar entre los arbustos, así que tampoco merodeéis por ahí.
  • Llevaos prismáticos. Al no poder acercarte a los animales tanto como te gustaría, los prismáticos te permitirán no perder detalle. Será como si los tuvieras a dos palmos de ti. Y si eres fotógrafo, échate mano de un teleobjetivo, lo agradecerás.
  • La época de delfines hector va de Noviembre a Mayo (verano y otoño). El delfín hector es el más pequeño del mundo y sus 7.000 ejemplares sólo se encuentran en Nueva Zelanda. En Curio Bay hay una colonia de unos 15 delfines que juegan, comen y descansan por la bahía. Por favor, no les des de comer ni les persigas, ellos se acercarán a ti cuando les plazca.
  • Tampoco toques a los delfines, tienen una piel sensible.
  • La mejor hora para ver a los pingüinos de ojos amarillos es de 19:00 a 21:00, que es cuando, después de haber pasado todo el día pescando, vuelven a sus nidos a alimentar a sus crías.
  • El mejor sitio para ver a los pingüinos de ojos amarillos es en el bosque petrificado. Sí, Curio Bay tiene un bosque petrificado de la era Jurásica, ¡toma ya!
  • Aunque más difícil, también pueden verse pingüinos azules. Estos viven y se esconden en madrigueras. Nosotros no vimos ninguno.
  • También se pueden ver golondrinas de frente blanca alrededor de la bahía.
  • Los perros están prohibidos, pues pueden matar la fauna silvestre.
  • Si quieres hacer surf, en la propia bahía hay un puestecito donde se alquila equipo de surf e incluso puedes dar clases para todos los niveles. También hay un camping donde pernoctar.

 

Después de abandonar Curio Bay continuamos recorriendo Los Catlins hasta llegar al siguiente punto de la Ruta Escénica del Sur: la ciudad de Dunedin.

 

Puedes leer mis otros diarios de viaje por Nueva Zelanda aquí:

Cómo hacer un roadtrip low cost por España

¿Estás cansado de tu rutina? ¿Tienes ganas de pegarte unas buenas vacaciones pero no tienes mucho dinero? ¿Te gustaría conocer varias ciudades? ¿Estás leyendo esto con voz de teletienda? 😜

¡Pues deja de preocuparte, que se puede!

¿Me creerías si te dijera que yo me he recorrido media España por ochenta euros? Sí, sí, no me faltan ceros. Espera, si quieres te lo pongo en números: 80€. Si tú también quieres recorrerte España de punta a punta por este módico precio, acompáñame a través de este post y verás.

Antes de comenzar, me gustaría matizar que recomiendo hacer este viaje entre dos personas (ya verás por qué). En mi caso yo viajé con Miguel, mi novio.

Una vez matizado el asunto, te cuento cómo surgió la idea: como comenté en otro post, Miguel y yo habíamos establecido un plan de ahorro. Si embargo el verano pasado ni él ni yo teníamos trabajo, y nos moríamos por salir a la aventura. Por lo que nos encontramos en medio de un gran dilema: ¿ahorrar y amargarse o gastar y disfrutar? Ninguna de las opciones nos gustaba. Hasta que planteamos ¿y si seguimos ahorrando a la par que disfrutamos? Entonces nos propusimos un reto: como yo quería ir a las playas de Tarifa, pondríamos en la aplicación de Blablacar un anuncio. Si alguien nos reservaba el viaje, iríamos (así los gastos de gasolina quedarían cubiertos), y si cuando estuviéramos en Tarifa queríamos seguir, haríamos lo mismo: si nos reservaban, continuaríamos el viaje; si no, volveríamos a casa.

De este forma hicimos Fuengirola ➙ Tarifa ➙ Bolonia ➙ Cádiz ➙ Sevilla ➙ Mérida ➙ Valle del Jerte ➙ Peñaranda de Bracamonte ➙ Salamanca ➙ Coruña ➙ Gijón ➙ Ribadesella ➙ Santander ➙ Madrid ➙ Fuengirola en diez días.

No está nada mal, ¿eh? 😉

Y eso que volvimos a casa porque vino mi tía de Finlandia de visita. Sino, habríamos continuado con el plan.

Os dejo algunas fotillos del viaje:

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Entonces…

 

Consejo nº1:

Utiliza Blablacar para los gastos del coche. Como sólo viajábamos dos, podíamos llevar a otras dos personas más (en realidad son tres asientos traseros, pero queríamos que nuestros invitados viajaran cómodos). De esta forma los gastos de gasolina se redujeron una barbaridad, además de conocer a personas nuevas y amenizar los trayectos. Ah, y si no sabes a qué precio poner tu viaje, Blablacar te recomienda uno.

Además, existe una app (Gasolineras España) que es como un mapa donde aparecen señaladas todas las gasolineras del país clasificadas por colores. Verdes las más baratas, naranja las de precio normal, y rojo las caras. Esta aplicación es genial para saber dónde repostar por el menor precio.

Es más, nosotros por tener tarjeta de socio de BP, la gasolina en sus establecimientos nos salía todavía más barata. Así que os recomiendo sacar la tarjeta de vuestra gasolinera favorita.

Foto gasolineras

App «Gasolineras España»

Así, pagamos de combustible 36€ en total (18€/persona), cuando en realidad habíamos consumido 172€ de gasolina. Not bad.

Marta Diarra Lampi

Miguel conduciendo. Es que no tengo una foto que represente compartir coche 😦

 

Los viajes tienen tres pilares fundamentales: el transporte, la comida y el alojamiento. Ya hemos visto cómo reducir los gastos del primero, ahora veamos cómo gastar lo menos posible en comida:

 

Consejo nº2:

Bocadillo de jamón y queso, bocadillo de atún, bocadillo de paté, bocadillo de philadelfia,  bocadillo de boquerones en vinagre, bocadillo de jamón y queso otra vez, bocadillo pa’rriba, bocadillo pa’bajo, bocadillo por un lado, por otro, pal centro y pa dentro.

e n o u g h t

Si eres como yo, de esos que no pueden repetir comida de un día a otro porque si no se aburren, no desesperes: los bocadillos no son la única comida low cost existente. En varios supermercados existen platos muy buenos que se preparan a golpe de microondas o con agua caliente. Ningún bar va a negarte un vaso de agua hirviendo. Nosotros porque no teníamos camping gas, pero si tienes uno, no dudes en meterlo en el maletero. Cocinar siempre va a ser más barato que comer fuera. ¡Y no olvides tu neverita portátil! Y si no tienes, CÓMPRATELA. Así la comida te durará más y los líquidos se te mantendrán fresquitos.

Nosotros gastamos de comida 78,88€ en total (39,44€/persona). Es decir, unos 4€ al día cada uno. En este presupuesto culinario entran también los caprichos como helados o restaurantes. Es decir, el gasto podría reducirse aun más, aunque eso sería un rollo 😜

Marta Diarra Lampi

Desayunando en el coche

 

Ahora queda el último pilar: el alojamiento. Nosotros sólo pagamos por una sola noche de alojamiento. Es decir, que de los diez días, nueve dormimos gratis. Si no hubiera sido así, no habríamos podido salir de viaje. No nos lo podríamos haber permitido. ¿Cómo lo hicimos? Pues…

 

Consejo nº3:

¿Recuerdas que al inicio del post te recomendaba hacer el viaje sólo entre dos personas? Eso era porque nosotros dormimos en el coche. Echábamos hacia atrás los dos asientos delanteros del coche y nos tumbábamos como en una cama.

¿Acaso es eso legal?

No. No puedes dormir en el coche en cualquier lado. Por eso nosotros dormíamos en las gasolineras, como los camioneros. Tapábamos todas las ventanas con toallas y hala, a dormir la mona. Y por la mañana a desayunar, a asearnos (descubrimos que varias gasolineras tienen duchas) y a seguir viajando.

Y no, no nos pasó nada. Ni pasamos miedo ni nadie intentó hacernos nada ni vinieron a preguntarnos nada. De todos modos, ya teníamos una respuesta (que era real) por si alguien nos cuestionaba: habíamos parado a descansar en la gasolinera porque teníamos sueño, y con sueño no se puede conducir.

Eso sí, no nos valía cualquier gasolinera. Siempre procurábamos que fueran gasolineras con amplias zonas de servicio, que fueran frecuentadas por camioneros y sin puticlubs de carretera alrededor. Solíamos mirar en el Google Maps las gasolineras, para ver si se ajustaban a lo que buscábamos: discreción.

Marta Diarra Lampi

Así quedaba el coche cuando nos íbamos a dormir

Así que gastamos de alojamiento 25€ en total (12,5€/persona). La primera noche dormimos en un camping de Tarifa, ya que estábamos hasta arriba de arena, era tarde, y necesitábamos ducharnos. Al ir en pleno verano, los precios de los campings estaban disparados, así que dormimos en el más barato que encontramos en una app de búsqueda de campings (no recuerdo su nombre 😦 ). Esta es una aplicación parecida al de Gasolineras España, en ella aparecen todos los campings disponibles, sus precios e instalaciones.

Después de acampar y cargar nuestros dispositivos tecnológicos, nos dimos un bañito en la piscina y continuamos viajando, sin volver a pagar alojamiento nunca más.

Marta Diarra Lampi

Ventajas de dormir en el coche: hacerlo delante del centro de la vía láctea 🙂

Si viajar fuera una mesa (?), nos faltaría una pata, ¿verdad? Esta cuarta pata es tan prescindible como tú quieres que sea. Digamos que es una pata opcional. ¿Sabes ya de qué estoy hablando? Sí, me estoy refiriendo a las actividades.

 

Consejo nº4:

Como nos habíamos planteado hacer un viaje low cost, las actividades/excursiones de pago quedaban fuera. Buscando en Internet cosas que hacer gratis, di con el Valle de Jerte y su Garganta de los Infiernos (Extremadura). Un lugar en el que disfruté como una enana y me robó el corazón. Si viviera más cerca, me pasaría el verano allí. Es más, es posible que algún día escriba un post sobre ello, hmm… 🤔

Total, que la única actividad que pagamos fue la subida a los Lagos de Covadonga (Asturias), ya que en verano no se puede subir en coche. Tienes que dejar tu vehículo en un aparcamiento que tienen a lado de una pequeña estación de autobuses, desde el cual compras el billete de bus que te llevará a los lagos.

Esta excursión nos costó 8€ a cada uno + 2€ de parking. El resto de actividades que hicimos o lugares que visitamos fueron de entrada gratuita.

Marta Diarra Lampi

Paisaje de Covadonga

Eso es todo. Espero que os haya gustado. Denlen like y compartan. Besis.

Que noooo, que todavía me quedan consejos que darte:

 

Consejo nº5:

Hazte aliado de las bibliotecas. En Mérida hacía un calor tan terrible, que no podíamos estar en la calle ni a la sombra. Así que decidimos pasar la tarde en la biblioteca de la ciudad (benditos aires acondicionados). Allí cargamos TODOS nuestro dispositivos (móviles, cámaras, portátil, tablet…) y nos conectamos a Internet para buscar actividades gratuitas que hacer 😉 No salimos de la biblioteca hasta que no refrescó fuera. También fuimos a la biblioteca de Gijón. Son lugares geniales para cargar nuestros dispositivos tecnológicos a la par que para usar Internet gratuitamente.

Las cafeterías también son buenos lugares para descansar y conectarse a Internet y así poner ese anuncio en Blablacar que decidirá el rumbo de tu viaje.

Biblioteca

Biblioteca multiusos

 

Consejo nº6:

Aprovecha el viaje para visitar a tus amigos y familiares. En un pueblito de Salamanca nos alojamos un par de días en casa de los tíos de Miguel, quienes nos dieron cama, comida, ducha y lavadora. Fue una visita muy agradable que sirvió para relajarnos y reponer fuerzas.

En Coruña también nos alojamos en casa de unos amigos, quienes nos dieron techo, comida y fiesta. Aunque en Coruña Miguel y yo tuvimos una discusión enorme (vete tú a saber por qué), esa visita también fue súperagradable.

Pues eso, aprovecha estos viajes para visitar a esas personas que quieres, tienes lejos y que ves de tanto en tanto. Seguro te reciben con los brazos abiertos y mucha ilusión 🙂

 

Consejo nº7: 

Para lavar la ropa, a parte de las lavanderías, puedes comprar detergente en pastilla y lavar tu ropa, toallas, loquesea a mano en cualquier baño público. Es muy fácil y en verano las ropas al sol se secan rapidísimo.

 

Consejo nº8:

Este es un consejo que más que ahorrar dinero, te ahorra sustos. Antes de salir de viaje hazle un chequeo al coche y ponlo a punto para salir de ruta. Si no sientes que tu coche está capacitado para ello, no lo hagas. No merece la pena.

 

Ahora sí que sí, esto es todo. Os dejo con una tabla resumen de los gastos entre dos personas:

Presupuesto viaje por España diez dias

¿Ves como es posible recorrer media España por 80€?

 

Ahora te toca a ti disfrutar de tus merecidas vacaciones, so…

Let’s go! 🚗 🏕 🏖 🏄 🌅 🏙 ⛺ 🚗