Work and Holiday Australia: ¿la gran mentira?

Lejos queda ya aquella conversación que tuve con un chiquillo durante un trayecto en Blablacar. “Que sí, que hay noséqué cosa que puedes ir a vivir a Australia”. Sería allá por… ¿2015? Lejos queda, sí.

Pero gracias a esa conversación viví 14 meses en Nueva Zelanda, un año en Australia y en cuestión de días comenzaré mi segundo año australiano. Adoro las Work and Holiday Visas (WHV) y las oportunidades, ya no solo a nivel laboral sino a todos los niveles personales, que traen consigo. Mis experiencias han sido todas positivas, con sus más y sus menos, por supuesto, pero positivas al final del día.

Sin embargo, últimamente (bueno, ya desde que comencé a informarme del tema hace años) encuentro muchas publicaciones de gente que la pasa muy mal y tiene muchas complicaciones a la hora de encontrar trabajo, sobre todo en Australia. Hace unos días, más concretamente, me encontré este post, que da título al que estoy escribiendo.

En él, Indira comenta que llegó a Australia con la idea de ahorrar pero que a la hora de la verdad no solo le fue complicado encontrar trabajo, sino que además los sueldos no eran tan altos como esperaba recibir y la vida en comparación era muy cara, por lo que ahorrar y “forrarse” le eran imposible.

Contacté con Indira y le pedí permiso para poner de ejemplo su post y escribir mi experiencia, que ha sido todo lo contrario. Creo que, si su objetivo era ahorrar dinero, podría haber tomado otras decisiones que la hubieran acercado a su fin. Así que ¡al lío! Voy por puntos:

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¿Es tan fácil ganar dinero trabajando en Australia?

En el caso del post, la chica intenta buscar trabajo en dos ciudades: Gold Coast y Sydney. En la primera no encuentra trabajo hasta pasado un mes y con un sueldo menor de lo que se esperaba; en la segunda, directamente califica su experiencia como “pesadilla” (¡y no le falta razón!).

En mi opinión, si lo que de verdad quieres es “forrarte” en Australia, o tu principal objetivo es ahorrar el máximo de dinero posible no matter what, intentar hacerlo en Sydney y Gold Coast es un error del tamaño del propio continente.

Australia es ENORME. Casi tan grande como Europa. Y no entiendo por qué extraña razón la inmensa mayoría de jóvenes con visado de estudiante van a Gold Coast, y un gran número de work and holidayers van a Sydney. ¿Os podéis imaginar cuantísima, pero CUANTÍSIMA competencia tendréis? Haced números:

3.400 visas para españoles + 3.400 cupos para chilenos + 1.500 para argentinos + 200 para uruguayos + 5.000 para chinos + el resto de países sin limitación de cupo + los que hacen un segundo año + las visas de estudiante = UNA MILLONADA DE COMPETENCIA

¿Qué pasa si todas estas personas van siempre a los mismos lugares? Sydney, Melbourne, Gold Coast, Brisbone e incluso Perth. Que se congestiona. Que no dan pa’ más y sólo van a coger o a los mejores de los mejores o, muy a mi pesar, los empresarios se aprovechan de esta situación y comienzan a pagar en negro, o a no pagar lo correspondido o a sacar su negocio adelante a base de “trials”. En esos casos, lo mejor que puedes hacer es huir en cuanto puedas de tu jefe abusador, te mereces más.

Así que mi mejor consejo es que si no tienes el sueño vivir en una big city australiana, ábrete a todo el país. Adelaide, Exmouth, Broome, Darwin, Margaret River, el “red centre” o las islas de alrededor de Australia como las Tiwi o las Whitsundays. ¡Las posibilidades son tan amplias como tú quieras ampliarte! De este modo, no sólo tendrás menos competencia sino también más oferta. Y, además, es posible que conozcas un nuevo rincón del país del que no tenías ni idea.

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Tipos de trabajo para los Work and Holidays

En este caso, la chica del post indica que si vienes con esta visa casi que los únicos trabajos que encontrarás serán o de limpieza o camarero o friegaplatos o granjas, básicamente. En su caso, trabajó de niñera y limpiando.

Yo, según veo y leo, creo que tiene mucha razón. La mayoría de las personas que he conocido han trabajado de eso pero… también es a lo que la mayoría aplicamos, ¿no? Yo por ejemplo he trabajado de cajera en un supermercado y en una gasolinera. Y en un tour para ver focas que hice, una de las chicas de la tripulación tenía visado de Work and Holiday y pensé “jope, nunca se me hubiera ocurrido aplicar para un trabajo así”. Y más de lo mismo encontré en un museo y en un visitor centre. ¿Pilláis por dónde voy?

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¿Te imaginas trabajar junto a esta cosita? 😊

Creo que se ha machacado tanto (sobre todo por parte de las agencias de visado de estudiante) que lo mejor es ir currículum en mano a restaurantes y bares, que se nos olvidan otros muchísimos puestos de trabajo que, a veces, ni sabíamos que existían. Y para encontrarlos lo mejor es volver al punto anterior: estar abierto  a TODO.

Y en este apartado del post de Indira es donde, al darse cuenta de que no estaba alcanzando su propósito de ahorrar, decide dejar Gold Coast (¡bien!) e intentarlo en Sydndey (¡mal!). Allí, según entiendo, la experiencia fue todavía peor.

Conclusión (y consejos 😉): ¿merece la pena?

El post del que me vengo refiriendo todo el rato, finalmente, sí anima a la gente a hacer la WHV porque, al fin y al cabo, ella sólo ha relatado su experiencia y opiniones. Y ahí, de nuevo, estoy más que de acuerdo con ella. Al final esto son experiencias vitales de las que, como mínimo, una enseñanza seguro que te llevas. Y creo que es muy enriquecedor compartir vivencias con otros.

En mi experiencia y como conclusión, el mejor consejo que te puedo dar es cuanto más remoto, mejor. Sí, en Australia «remoto» puede significar sitios cuya población sea de 0 habitantes (como una gasolinera en el medio de la NADA), pero tampoco es necesario aislarse tanto. Ciudades como Kununurra son remotas y habitan unas 4.000 personas. Además, si buscas trabajos remotos por encima del Trópico de Capricornio no sólo ahorrarás, sino que además te valdrá para la extensión de la visa 462.

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¡No hace falta que te vayas a vivir a un sitio así!

Otro consejo (o mini reflexión) es que, como en cualquier otro país, si tienes nada o muy poquita experiencia laboral, tienes un inglés muy bajo o sólo estás dispuesto a trabajar en puestos muy específicos, tendrás más difícil encontrar trabajo. Lo digo porque a veces nos cegamos con el “me dijeron que era fácil y rápido” cuando ni siquiera hablamos mínimamente el idioma. Dime, ¿a qué puesto de trabajo podría optar alguien en España sin saber nada de español?

Aun así, si hay un trabajo que te encantaría probar pero no te sientes del todo segura por tu falta de experiencia, aplica a él, nunca se sabe. A mí tanto en NZ como en Australia me dieron la oportunidad de trabajar en cosas de las que tenía cero experiencia y allí mismo me enseñaron.

Por ejemplo, estuve trabajando casi seis meses de Kitchen Hand en una pequeña comunidad aborigen en el medio de la nada (nunca había hecho nada relacionado con cocina) donde ahorraba -que no cobrar- 900aud a la semana, me daban comida y vivía en una casita que me proporcionaba el propio trabajo. Aquí os dejo un post de Australi-ana muuuy bueno que os cuenta cómo consiguió ella su trabajo remoto ganando 1.200aud a la semana.

Gracias a ese trabajo (que combiné por un tiempo con el de cajera) me fui a Indonesia de vacaciones una semana, a España un mes y medio, me compré un coche y me hice este recorrido por Australia en tres meses:

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Mi roadtrip australiano 😊🚙

Como veis, hay tantas experiencias de WHV como personas existen, y cada una es única y especial. Yo comparto la mía simplemente para echar un cable a quienes a lo mejor deciden vivir su año de visa en una sola ciudad o en un determinado trabajo porque no conocían otras opciones.

Ánimo a todos, Australia os espera ✈

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Resumen de mi añazo en Nueva Zelanda

Un año en Nueva Zelanda.

Todavía recuerdo una conversación que tuve con Lorena, una chica española que estaba viajando sólo ida por seis meses, cuyos caminos se cruzaron con los míos para convertirnos en amigas; una conversación que se dio cuando llevaba menos de cuatro meses en el país.

  • No creo que pueda soportar estar un año en Nueva Zelanda. Es demasiado –sentencié.

Quién me ha visto y quién me ve. Que no sólo he llegado al año, sino que encima extendí mi visa, y me quedé un par de meses más. Cuánto menosprecié sin darme cuenta a este maravilloso país, del que todavía me quedan asuntos pendientes por hacer (lo que me lleva a tener obligatoriamente una segunda visita).

Ha sido un año de extremos: de extrema felicidad y libertad pero también de extremo llanto y tristeza. Porque ya me lo escribí en una carta antes de venir: cuanto más lejos estés de casa, más se intensifican los sentimientos. Y este ha sido un año de sentir(me) los 365 días del año.

CA-DA-U-NO.

Ahora me encuentro en la biblioteca de Auckland, a un día de irme del país. Pero no de vacaciones. Esta vez de verdad, para no volver… pronto.

Y desde aquí quiero hacer un post para mí, para la Marta del futuro. Porque no lo sé, pero lo intuyo: voy a echar de menos esto. Voy a echar de menos a Nueva Zelanda y a mi vida aquí. Un tipo de vida que, precisamente, por las características del país, sólo puede darse aquí.

Un post para mí para tener un refugio del corazón para cuando la memoria del cerebro me falle.

Un post para mí para volver a sentir el año tan bonito que he vivido en Nueva Zelanda.

Así que he decidido hacer una recopilación de cosas que –conociéndola como lo hago- seguro que a la Marta del futuro, la de la añoranza por tiempos pasados, le va a encantar.

Este seguramente sea un post largo e, incluso, aburrido. Así que si lo deseas tu lectura puede acabar aquí. Tranquila, no me ofenderé. Ya te dije que, esta vez, el post sería más para mí que para ti. Pero eres más que bienvenida a quedarte y a viajar virtualmente por mi resumen anual en las antípodas.

Empecemos:

 

OCTUBRE

El 19 de octubre de 2017 llegamos a Auckland después de haber cogido cuatro vuelos, viajado por 56h y haber visitado Shanghái.

Ese mes fue el de aclimatación, el de darme cuenta que Auckland no me gustaba y que si el resto del país era así, no sobreviviría. De hacer papeleos, buscar WiFi, comer barato, dormir en backpackers y de buscar trabajo y coche.

El último día del mes, en Halloween, compramos a nuestra querida Dama de Negro.

 

NOVIEMBRE

Con nuestra van recién comprada nos dirigimos a la Península de Coromandel a comenzar nuestro primer trabajo: un campo de kiwis.

Duramos una semana.

Mientras, estuvimos dando los últimos retoques de la van y buscando trabajo en granjas lecheras. Finalmente, con la excusa de un esguince que se hizo Miguel, aprovechamos el accidente para no volver nunca más a ese horrible trabajo y a los días nos cogieron en una granja.

A 1.576 kilómetros de donde estábamos.

A 22 horas de viaje.

En tres días nos recorrimos el país entero.

 

DICIEMBRE

El 10 de noviembre comenzamos a trabajar ordeñando vacas a las 4am. Noviembre y diciembre fueron meses de trabajo duro pero de mucha felicidad. Trabajábamos once días seguidos y luego teníamos tres días libres que aprovechábamos siempre para coger el coche e irnos a explorar ciudades más lejanas.

Fueron meses de verdadera Libertad.

 

ENERO

Dimos la bienvenida al año nuevo en Queenstown sin todavía ser conscientes de todo lo que nos depararía ese mes.

El cinco de enero fue nuestro último día de trabajo, y el seis de enero comenzamos la aventura de nuestras vidas. Nos recorrimos TODA la isla sur de Nueva Zelanda en 25 días viviendo en nuestra van: vimos Milford Sound, hicimos la Ruta Escénica del Sur pasando por Los Catlins y por el punto más al sur del sur de Nueva Zelanda, nos despedimos de Dunedin, nos asombramos con Tekapo, Pukaki, Twizel, Monte Cook, Tasman, también dijimos adiós a Queenstown y conocimos al glaciar Rob Roy y a Wanaka, a las Blue Pools y a los glaciares Fox y Franz Joseph; me enamoré de Hokitika y pasé miedo en Greymouth, infravaloramos –injustamente- a Christchurch, nos relajamos en Hamner Spring, nos sorprendimos con las focas y delfines de Kaikoura, nos contagiamos del “hipperío” en Takaka y nos bañamos con nostalgia en Nelson.

El 30 de enero cogimos el ferry en Picton para volver a la isla norte.

 

FEBRERO

Comenzamos el mes en Welligton, dejando atrás a la isla sur y comenzando nuestro viaje de 23 días por la isla norte.

En la capital del país nos pilló muy mal tiempo, así que nuestro días se basaron en visitas a museos, quedándome prendada por primera vez en mi vida de uno: Te Papa Museum.

Tras dejar la capital, continuamos el viaje por carretera volviendo a la Península de Coromandel, visitando una de las supuestas playas más bonitas del mundo, quemándonos los pies en Hot Water Beach con espectáculo acrobático de delfines incluido y visitando mi referencia de nuestras antípodas: Cathedral Cove. De ahí subimos a una lluviosa Northland que nos permitió disfrutarla a ratitos contados: visitamos Whangarei y sus Mermaid Pools, conocimos al Kauri Tane Mahuta, nos maravillamos con los gusanos luminosos de las Waipu Caves y sentimos paz en el punto más al norte del norte de Nueva Zelanda: Cabo Reinga.

El 15 de febrero volvimos a Auckland con billete avión a hacer un sueño realidad: Rarotonga.

Pasamos una semana en la capital de las Islas Cook. Nos enamoramos del país, lo flipamos haciendo snorkel y hasta me quemé la piel por primerísima vez en toda mi vida. Fueron unos días maravillosos.

A la vuelta estábamos tan cansados, que disfrutamos a medias de Hamilton, Hobbiton, Rotorua y Taupo. Estábamos felices de viajar pero también extremadamente cansados.

Necesitábamos un parón.

 

MARZO

El mes de marzo lo pasamos haciendo housesittings: uno en Napier y otro en Levin. Fue un mes de parón en el que descansamos, asimilamos el viaje, comprendimos que es humano necesitar una pausa y encontramos un nuevo trabajo.

Ah, también visitamos Taumata, el lugar con el nombre más largo del mundo.

 

ABRIL, MAYO Y JUNIO

El cinco de abril (día siguiente a mi cumpleaños) se acabaron nuestras vacaciones de tres meses y comenzamos a trabajar en una fábrica de zanahorias y patatas en Ohakune, un pueblo en el centro de la isla norte de Nueva Zelanda.

Fue curioso, cuando buscábamos trabajo nos negamos a volver a la isla sur. ¿Quién en su sano juicio se iría en pleno invierno a donde más frío hace?

Nosotros.

Resulta que Ohakune es de los lugares más fríos del país. Pero nosotros no lo sabíamos. Aunque eso sí, es de corazón caliente a rabiar.

Allí pasamos tres meses de altibajos: todo me hacía feliz menos mi trabajo, que desde el principio me sumergía en una tristeza profunda. Pero gracias a pasar nuestros meses allí conocimos a gente maravillosa (por fin teníamos amigos después de seis meses en NZ), conseguimos la extensión de la visa y aprobamos el examen de inglés que nos permitiría solicitar la WHV de Australia.

Con mucho cariño dejamos Ohakune para seguir con la aventura.

 

JULIO

Julio fue un mes movidito: comenzamos haciendo un housesitting en Feilding y luego en Wellington, para volver después a Feilding para trabajar en una granja familiar criando a terneritos recién nacidos.

 

AGOSTO

El trabajo en la granja nos gustaba, nuestro jefe nos gustaba, pero su mujer no. Por primera vez nos enfrentamos a una violación del contrato de trabajo: la esposa de nuestro jefe se lo quería saltar, con lo que ganaríamos mucho menos dinero del pactado.

Tuvimos que tomar una decisión: aceptar o renunciar.

Con mucho valor renunciamos y decidimos volver a la isla sur para caer en otra granja con el mismo trabajo. Todo parecía perfecto: buena localización, buen sueldo, buenos compañeros, buenas condiciones.

Pero no trataban bien a los animales.

Así que con el alma en pena por lo presenciado, abandonamos ese trabajo también.

 

SEPTIEMBRE

Septiembre fue un mes de curación.

Decidimos retirarnos del mundo en Sumner, un pueblo costero de Christchurch a cuidar de dos perritos. Estaba tan afectada por lo ocurrido en la granja que necesitaba esa desconexión. Y la tuve. Y me curé.

Me curaron la relajación y la falta de preocupaciones graves, los paseos en la playa, las excursiones por el Distrito de Mackenzie y por Christchurch, las fotografías a los impresionantes ríos azules y la ilusión por organizar un viaje a Tailandia donde me vería con mi madre tras un año.

En septiembre además vimos una aurora austral y nos hicimos veganos.

 

OCTUBRE

Los primeros días del mes fueron para despedirnos de Ragna y Rollo, nuestros compañeros de cuatro patas por todo un mes.

De nuevo volvimos a conseguir un trabajo en la otra punta del país: en Dargaville, Northland, a 1.269 kilómetros de donde estábamos. Así que, de nuevo, en tres días nos cruzamos el país entero aprovechando para visitar la República Independiente de Whangamomona y a nuestros queridos amigos de Ohakune.

El 10 de octubre empezamos a trabajar en una plantación de kumara.

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Ragna & Rollo ❤

 

NOVIEMBRE Y DICIEMBRE

Nuestros últimos meses en el país los pasamos en Dargaville, donde trabajamos tranquilos al son de la música isleña. Convivimos con doce personas e hicimos muchos amigos maoríes (incluso aprendimos algunas palabras). Dargaville fue para interiorizar Nueva Zelanda, para descansar.

El 30 de noviembre dejamos Dargaville y nos fuimos para Auckland donde pasamos nuestros días con una uruguaya con la que compartimos habitación hasta hoy, cuatro de diciembre de 2018, que estoy escribiendo estas palabras.

https://www.instagram.com/p/BqzAnyvHNhO/

 

Escribiendo me doy cuenta de todo lo que he hecho. Ha sido un año increíble de no parar y de aprendizaje y autoconocimiento constante. He hecho un montón de cosas alucinantes que jamás en mi vida me hubiera imaginado llegar a hacer. Y también he llorado y sufrido una barbaridad. Pero si pongo todo en una balanza, la tristeza no tiene nada que hacer aquí. Es una total perdedora.

Y como a nostálgica no me gana a nadie, voy a seguir resumiendo mi año en una lista de cosas totalmente aleatorias que he hecho/visto/me han sucedido pero que me parecen interesantes de mencionar (ahora porque no tengo tiempo, pero subiré fotillos):

 

CIUDADES DONDE HE VIVIDO

Auckland CBD (15 días)

Whitianga (7 días)

Lumsden (2 meses)

Coche (2 meses)

Napier (10 días)

Levin (20 días)

Ohakune (3 meses)

Wellington (4 días)

Feilding (1 mes y medio)

Hinds (2 semanas)

Sumner (1 mes)

Dargaville (2 meses)

 

VIAJES HECHOS

Shanghái, China (16h)

Viaje en coche por las dos islas de Nueva Zelanda (2 meses)

Rarotonga, Islas Cook (7 días)

 

TRABAJOS REALIZADOS

Campo de kiwi

Ordeñadores de vacas

Fábrica de patatas y zanahorias

Criadores de terneros

Plantadores de kumara

 

HOUSESITTINGS

Napier: Sooty y Bella

Levin: Goldie & Co.

Feilding: dos gatitas

Wellington: Rudolf

Sumner: Ragna & Rollo

 

SITIOS CHULOS/CURIOSOS DONDE HEMOS DORMIDO

Frente al mar (Dunedin, Tauranga, Greymouth)

En un vecindario (Whitianga)

En una playa (Cocacola Lakes)

Junto a unas cascadas (Whangarei)

En puertos marítimos (Auckland y Wellington)

A la orillas de ríos y lagos

En el parking de un restaurante, dos veces (entre Kumara y Hokitika, y en Waihi)

En bahías

Debajo de un puente (Takaka y Taupo) – te da sombra, por lo que puedes dormir más tiempo 😀

En una base militar (Waiouru, llegando a Ohakune)

En un campo de tiro (Wanaka)

En un parque nacional (Levin)

En innumerables cunetas

Al lado de un circo (Dunedin)

Junto a un campo de críquet (Dunedin)

A los pies del Pukaki con vistas al Monte Cook (Twizel)

En una estación antigua de trenes (Lumsden)

En un camping de pago pero alojándonos gratis porque era temporada baja (Kaikoura)

Frente al océano pacífico con delfines saltando (Kaikoura)

En un complejo de tiendas en el centro de la ciudad (Blenhein)

 

DÓNDE NOS HEMOS DUCHADO

Con eso de vivir en el coche nos hemos duchado en…

Playas (agua fría)

Baños públicos

Piscinas municipales

Gasolineras

 

MOMENTOS TOP

Ver la aurora austral

Surfear con delfines

Jugar en la calle más empinada del mundo

Espectáculo de salto de delfines improvisado en Kaikoura y en Hot Water Beach

Cuando vimos de sorpresa un pingüino azul

Cuando vimos Pukaki en invierno

Estar rodeados de terneritos y abrazarlos

Darme cuenta de que estaba en China

Ver el azul de Black Rock Beach, en Rarotonga

Celebrar la Navidad en Bikini

Desear “feliz verano” en la nieve

Tener una experiencia musical con el viento

Ver cinco keas a la vez

 

ANIMALES QUE HEMOS VISTO

Focas y leones marinos

Pingüinos de ojos amarillos y pingüino azul

Kea

Weka

Águilas

Vacas, toros y ovejas

Ciervos

Alpacas y llamas

Gaviotas

Albatross

Tüi

Delfines Héctor y buscar

Diferentes tipos de peces

Tortugas marinas

Morenas

Estrellas de mar

Liebres salvajes

Possums

Cabras

Erizos

Caballos

 

NÚMEROS SUELTOS

Aviones: 6

Kilómetros con la Dama: 25.000km (lo sé, una burrada)

Noches dormidas en el coche: 77

Noches dormidas en el coche que hemos pagado: 0

 

COSAS QUE NOS FALTARON POR HACER

  • Realizar el Tongariro Alpine Crossing
  • Completar el Great Walk del Abel Tasman National Park
  • Taranaki hike
  • Visitar Tauranga
  • Visitar la zona de Gisborne
  • Visitar Rotorua en condiciones
  • Hacer el Great Walk en Kayak
  • Visitar la Stewart Island
  • Hacer un voluntariado en Curio Bay

 

ACCIDENTES WTF

  • Caída de moto (me dañé las dos rodillas por varias semanas)
  • Rotura de labio inferior por el cabezazo de un ternero
  • Rotura del labio inferior por golpe con manguera
  • Esguince de tobillo por pisar una piedra
  • Tendiditis en dos dedos por frío
  • Heridas varias como moratones, cortes, quemaduras, raspaduras…
  • Me corté un trocitito de dedo
  • Tuve un día de trabajo realmente malo malísimo
  • Una vaca me cagó en la cabeza

 

Work and Holiday Nueva Zelanda: todo lo que necesitas saber

Muchos me preguntan cómo es posible que me esté financiando mi viaje. Que si Nueva Zelanda, que si las Islas Cook, que si me pego tres meses sin trabajar, que si soy multimillonaria… Vale, nadie me ha preguntado si soy multimillonaria, pero seguro hay alguien por ahí que se ha pensado que soy rica o he recibido una herencia jugosa 😜

El caso es que me financio mis viajes como lo haría cualquier otra persona: trabajando, pero en el extranjero. Aunque es cierto que tengo mis trucos, y hoy vengo a hablaros de mi entrada a la vida viajera: la Work and Holiday Visa.

 

ÍNDICE DE CONTENIDOS

  1. Work and Holiday… ¿qué?
  2. Requisitos para españoles
  3. Fecha de solicitud
  4. Proceso y costo
  5. La solicitud paso a paso y en imágenes
  6. Prueba de Rayos X
  7. Resumen anual
  8. Consejos
  9. El SÚPER consejo
  10. Popurrí de preguntas

1. Work and Holiday… ¿qué?

La Work and Holiday Visa (desde ahora WHV) es un visado que te permite estudiar, trabajar y vacacionar en un país extranjero durante un año. España tiene acuerdos con cuatro países: Nueva Zelanda, Australia, Canadá y recientemente Japón.

En este caso os hablaré de la WHV de Nueva Zelanda, que es la que estoy disfrutando en estos momentos, ya que cada país tiene un formato de solicitud, requisitos, cuotas… completamente diferentes a otra. O sea, nada que ver uno con otro.

En el caso neozelandés, la WHV permite a los jóvenes españoles:

  • Vivir hasta 12 meses en el país.
  • Trabajar y/o estudiar hasta 6 meses y vacacionar otros 6 meses.
  • Trabajar máximo 3 meses con el mismo empleador.
  • Sólo se conceden 200 visados al año.

En el momento que te conceden la visa, tienes un año para entrar en el país. Y una vez que entres, tienes un año para disfrutar de Nueva Zelanda.

Este visado está principalmente pensado para que conozcas Nueva Zelanda, y que te costees el viaje trabajando allí mismo. Por eso sólo puedes trabajar medio año y como máximo tres meses en la misma empresa. Es como una especie de Erasmus pero mucho más lejos y sin estudiar (?)

 

2. Requisitos para españoles

Los requisitos para solicitar la WHV variarán según tu nacionalidad. En este caso voy a poner los requisitos para los ciudadanos españoles:

  • Tener entre 18 y 30 años.
  • Tener un pasaporte español válido por al menos 15 meses después de la primera llegada a Nueva Zelanda.
  • Demostrar que estás bien de salud (para ello tendrás que hacerte unos rayos X).
  • Tener al menos 4,200NZD (unos 2,500€) en el banco.
  • Tener un billete de salida de Nueva Zelanda o suficiente dinero para comprar uno.
  • No traer hijos a tu cargo.
  • Contratar un seguro médico que cubra toda tu estadía en el país.
  • No haber disfrutado de una Work and Holiday Visa en Nueva Zelanda con anterioridad.

 

3. Fecha de solicitud

El 19 de abril de 2018 a las 10:00am (hora de Nueva Zelanda).

Es decir, que en España la debéis solicitar la noche del 18 al 19 a las 00:00 de la noche. Y más te vale estar preparado, nada de llegar media hora después, que las visas VUELAN y a los españoles sólo nos conceden 200 visas por año. Get ready for the battle!

4. Proceso y costo

Aquí os hago un resumen de los pasos para solicitar la WHV para que os hagáis una idea general, más adelante desgrano todo el proceso paso por paso y en profundidad.

Primero: tómate una tila, relájate y lucha por presenta la solicitud on line -en inglés- el día y la hora establecida. Si has rellenado todos los campos a tiempo, paga los 208NZD (unos 125€) que te cobra Inmigración por procesar tu solicitud y pégate una buena fiesta para celebrarlo 😀

Segundo: en unos días u horas recibirás un email que te pedirá que envíes unos rayos X demostrando que estás bien de salud. Tienes diez días para hacerlo, no lo dejes para el último momento.

Tercero: espera a que Inmigración reciba tus documentos y, si todo está correcto, recibirás la aprobación de tu visa.

Cuarto: vuela a Nueva Zelanda y disfruta de tu aventura 🙂

En cuanto al costo de la WHV, dependerá de cada caso, pero aquí os hago una aproximación para que os hagáis una idea: 125€ de la solicitud + unos 50€ de traslado al centro médico (esto dependerá de dónde vivas) + 50€ de Rayos X (en Madrid, en Barcelona es más caro) + unos 200€ de seguro médico obligatorio por 12 meses (puedes comprarlo más adelante y su coste variará según la empresa. Nosotros lo compramos justo antes de viajar a NZ) + unos 600€ de billete de avión para llegar al país (de nuevo, este precio puede variar. A nosotros nos costó 505€) = 1.025€.

Es decir, que solicitar la WHV, tenerlo todo en regla y llegar a Nueva Zelanda te costará en total unos mil euros. Pero ya os digo, esto es una aproximación que variará según cada caso.

5. La solicitud paso a paso y en imágenes

Entra a la página web de Inmigración de Nueva Zelanda y, si aún no te has registrado, ve a la parte superior derecha y pincha en «Login» para crearte una cuenta.

Si ya la tienes, ve al buscador, escribe «spain» y pincha en la barra rosa que aparecerá.

0,1

Se te redirigirá a una página donde tendrás que pulsar un botón que pone «apply now». Actualmente no está disponible ese botón porque todavía no puedes aplicar la visa.

Una vez hecho esto, tendrás que buscar en la siguiente página el botón «SPAIN» y pinchar.

1

Pulsa el botón «APPLY NOW».

2

Ahora vas a tener que rellenar diferentes apartados con tus datos personales. Ten a mano tu pasaporte, DNI y tarjeta de crédito. El primer apartado que deberás rellenar es el «PERSONAL», cuyo primer apartado es «personal details». Recomiendo rellenar sólo los apartados con asteriscos para ahorrar tiempo, como he hecho en la imagen siguiente:

3

Una vez hayas terminado de contestar, dale directamente al botón «Next», que te redirigirá al apartado «Identification». En «Passport Details» deberás escribir correctamente el número de tu pasaporte y su fecha de expedición (por favor no te equivoques, te arriesgas a perder la visa).

En «Second Form of Identification» deberás escoger la opción «National ID» y escribir la fecha en que te hiciste el DNI y su fecha de caducidad.

Dale a «Next».

4

Una vez hayas pulsado el botón de «Next», se te redirigirá a la página «Occupation Details». Como los apartados de esta página no tienen ningún asterisco, no será necesario rellenar ninguno. Aconsejo dejar la página en blanco para ahorrar tiempo.

Así que nada más cargarse la página pulsa «Next».

5

Ya has completado el primer apartado, así que verás un tick azul en el botón «PERSONAL». Ahora rellenarás el apartado «HEALTH», en el que si no necesitas dialisis renales, ni has tenido tuberculosis, ni cáncer, ni infartos, ni ninguna discapacidad, ni ninguna condición en la que requieras ser hospitalizado ni requieres de atención residencial, puedes responder a todo «No».

Si has tenido que responder «Yes» en alguna de las cuestiones, tendrás que escribir más detalles sobre el tema en el recuadro.

¡Y no mientas! Inmigración de Nueva Zelanda puede saberlo todo 😉

Es importante que en el último apartado pongas «YES» porque España SÍ es un país con riesgo de tuberculosis, por eso nos piden que nos hagamos unos rayos x.

Dale a «Next».

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Ahora pasarás a completar el apartado «CHARACTER», donde, de nuevo, si no has sido convicto, ni sentenciado, ni deportado ni estás bajo una investigación ni ná de ná, responde a todo que no.

E insisto: NO MIENTAS. Si mientes te concederán el visado sin preguntas, sí, pero cuando llegues al aeropuerto de Nueva Zelanda y en los controles entregues tu pasaporte, verán que has mentido en tu solicitud, y te mandarán de vuelta a casita sin haber pisado suelo neozelandés por mentiroso. Allá tú.

Dale a «Next».

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Ahora toca completar el último apartado: «WHS SPECIFIC», donde te preguntarán si alguna vez has disfrutado de una WHV en Nueva Zelanda y  si tienes suficiente dinero para mantenerte (obvio di que sí). También te preguntarán la fecha estimada que planeas entrar al país. Si no la sabes o no estás seguro de ella no pasa nada, no es definitivo, pon una fecha cualquiera (pero ten en cuenta la caducidad de tu pasaporte, que tiene que ser válido por un mínimo de 15 meses desde que entras al país).

También te preguntarán si alguna vez has estado en Nueva Zelanda, si es así cuándo y si tienes dinero para comprar un billete de salida del país para cuando quieras irte (obvio que sí lo tendrás, para algo te permiten trabajar allí, ¿no?).

Finalmente te preguntan si tienes todos los requisitos para adquirir la visa. Responde que sí.

Esta vez cuando le des a «Next» te aparecerán todos los apartados con un tick azul y una nueva pestaña donde pone «Proceed to Submit your Application». ¡Dale! 😁

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Ahora serás redirigido a una página donde, lo más rápido posible tendrás que pulsar todos los cuadraditos «yes» y después le das a «SUBMIT».

¡Vamos que ya falta poco! 😁😁😁

10 pagina yes

Ahora te aparecerá un aviso de que han recibido tu solicitud, ¡pero esto no acaba aquí! Ahora toca pagar los 208NZD. Tienes dos opciones: o los pagas al momento o los pagas después. Si logras llegar hasta este punto NO SEAS TONTO Y PAGA. Insisto, las visas vuelan, no lo dejes para otro momento PAGA POR DIOS PAGA PAGA PAGA NO TE QUEDES SIN TU VISADO PAAAAAAAAGA NOMESEASRATA 😱

Dale a «PAY NOW».

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Ahora tendrás frente a ti un resumen de lo que vas a tener que pagar. Dale a «Secure Payment Site» y reza por que queden visas 🙏

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Escribes el nombre completo de la persona que paga y le das a «OK».

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Ahora seleccionas si pagas con Visa o MasterCard.

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Escribes los datos de tu tarjeta bancaria: número de tarjeta, su código de seguridad (los tres dígitos de atrás), la fecha de caducidad y el nombre del propietario que aparece en la tarjeta.

Cuando tengas todo bien completo, dale a «Pay Now».

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Ahora muérete del infarto que te va a dar por los nervios 😝

Bromas aparte, si has logrado llegar hasta aquí, pueden ocurrir dos cosas: que recibas un mensaje que te dice que has pagado satisfactoriamente o que lo siente mucho pero que no quedan visas.

Ya os lo digo, son cientos y cientos de personas luchando sólo por 200 visas, se agotan rápido y es probable que ni siquiera llegues hasta el final. Quizás recibas el mensaje de que se han agotado las visas antes. Por eso es muy importante hacerlo todo bien y lo más rápido que puedas. Más adelante os daré algunos consejos que os darán algo más de ventaja 🙂

Yo cuando pagué recibí este mensaje:

accept

Wiiii, visa conseguida 🎉

Como veis, mi pago se tramitó a las 10:22am (hora neozelandesa). Es decir, tardé en rellenar toda la solicitud 22 minutos. UNA SOLICITUD QUE MÁXIMO SE TARDAN TRES MINUTOS. La página se colgaba tanto, pero tanto que era imposible avanzar. Una lentitud…

A los 40 minutos ya estaban todas las visas repartidas.

Pero si os aparece este mensaje o uno parecido, 🎊 ¡E N H O R A B U E N A! 🎊 Eso significa que tenéis la visa reservada, yeeeeeee… ehm… ¿cómo que reservada? 😟 Pues que la tienes en un 99%, porque todavía queda un 1% muy decisivo: la -tediosa- prueba de rayos X.

 

6. Prueba de Rayos X

Si te han cobrado el pago de la visa, probablemente en un par de días (en nuestro caso al día siguiente) recibirás un email donde te pedirán que te hagas unos rayos x básicamente para demostrar de que no tienes tuberculosis. Porque sí, amigos españoles, nuestra Península Ibérica es un lugar con riesgo de tuberculosis, así que tendremos que demostrar que estamos sanitos.

Pero no vale cualquier clínica.

Tiene que ser sólo en las clínicas que Inmigración de Nueva Zelanda indique. Puedes ver la lista de clínicas por países aquí. En España sólo pueden hacerse en dos clínicas, una en Madrid y otra en Barcelona. Os dejo aquí direcciones y número de teléfono:

medico

Sí, sólo Madrid y Barcelona y sólo pueden ser esas dos clínicas, y ninguna otra. Nosotros, que por aquel entonces vivíamos en Málaga, tuvimos que desplazarnos a Madrid de rapidez. El costo de los rayos x en Madrid es de 50€ mientras que en Barcelona es de unos 150€.

Os recomiendo llamar a la clínica y pedir cita a primera hora de la mañana siguiente de haber pagado la visa, ya que sólo tienes 10 días para hacerte los rayos y van a haber otras 199 personas pidiendo cita para lo mismo.

Y por el envío de los rayos no os preocupéis, se encarga la propia clínica. Vosotros sólo tenéis que presentaros y dejar que os escaneen las entrañas 🙂

 

7. Resumen anual

2017: ese año la página se colapsó y cada apartado de la solicitud tardaba como cinco minutos en cargar. Yo conseguí rellenar todo y pagar mi visa a los 20 minutos. A los 40 minutos, las visas se agotaron.

2018: ese año la página de Inmigración había sido rediseñada, por lo que no sabíamos si también se habría optimizado. Se ve que sí, pues a las 00:06:53 una chica consiguió pagar su visa, pero a las 00:07 ya no quedaban más visas. Es decir, en 2018 los visados se agotaron en siete minutos.

8. Consejos

Mentiría si dijera que es fácil conseguir la WHV de Nueva Zelanda, aunque por otro lado estaría diciendo la verdad. Es fácil porque los requisitos son factibles, pero es difícil porque son muy pocas visas para tantas personas. Y si la página se cuelga, peor aún, porque casi que va por suerte…

En mi año (2017) las visas se agotaron en 40 minutos. Pero es que en años anteriores, donde la página no había colapsado, las visas se agotaron en cuestión de cinco minutos. CINCO. Eso es una locura. Y este año (2018) no se sabe cómo será, porque han renovado todo el diseño de la página, así que no sabemos si estará optimizada o no, si se colgará o no…

Por eso es muy importante estar preparado.

Así que aquí os dejo una lista de consejos que tanto a mí como a mi pareja nos ayudaron a conseguir la tan ansiada visa:

  • Practica con el visado italiano. Como los italianos pueden aplicar la visa durante todo el año, puedes entrar en la aplicación solicitando el visado italiano en lugar del español para familiarizarte con la solicitud. Los días previos a la noche del 19 entrábamos todos los días a la web y nos cronometrábamos rellenando el formulario. Mi mejor marca fue de 02:22 minutos 🙂 ¡Practica para ser el más rápido! Pero ojo: en el apartado de tarjetas de crédito NO LE DES A PAGAR, ya que te tramitarán la visa y tendrás que llamar a Inmigración para suspenderla y explicar que te has equivocado… un rollazo, vaya.
  • Vete al sitio donde puedas conseguir la mejor conexión a Internet posible, o enchufa tu dispositivo directamente al cable del router. Todo tu Internet tiene que estar a disposición de la Work and Holiday, nada de estar bajándose películas o viendo vídeos.
  • Ten preparada toda tu información en un Word. Para no perder tiempo escribiendo, lo que hicimos fue tener todos nuestros datos en un archivo Word para simplemente usar el Ctrl+C y Ctrl+V, a tope de copy paste vaya. Imagina todo el tiempo que pierdes escribiendo tu dirección o los números de tu tarjeta de crédito/débito… además de que te ahorras el escribir algo mal por las prisas.
  • Mejor aun que el anterior: ayúdate del historial de autocompletado. ¿Alguna vez has entrado en una página donde ya habías escrito, por ejemplo, una contraseña, y al volver a entrar se autocompletan los datos? Como nosotros habíamos practicado con el visado italiano, cuando solicitamos el español teníamos la opción de autocompletar los apartados. ¡Mil veces más rápido! Así que no borres ni tu caché ni tu historial los días previos.
  • Ten el link de la aplicación abierto en diferentes navegadores. Como la página estaba saturada no me funcionaba ningún navegador salvo Firefox. Menos mal que ya estaba preparada para ello y no tuve que ir probando navegador por navegador.
  • Ten todos los dispositivos posibles a mano. Yo rellené media solicitud desde el portátil y la otra mitad desde el móvil. Mientras se cargaba la página un dispositivo iba completando la solicitud en otro, y así. Miguel combinó el portátil con la tablet y el móvil.
  • Céntrate en la página. Olvida el multitasking, OLVIDA EL MUNDO ENTERO. Esa noche sólo importa la página de Inmigración. Como cada segundo cuenta, tienes que estar al loro del estado de tu página. Si estás escribiendo cosas por Facebook (como vi el año pasado) no te vas a enterar de si tu página se ha cargado o no, y eso son segundos e incluso minutos que pierdes. No way!
  • Un buen rato antes de que sean las 00:00, ten abierta la página que muestro en el tercer pantallazo del apartado cinco, así entras directamente en la solicitud y no pierdes tiempo iniciando sesión. Y una vez que le des a APPLY NOW, espera y no le des más veces, porque se te puede caer la página. Miguel por ejemplo le dio dos veces y se le abrieron dos solicitudes distintas, una de ellas tuvo que rechazarla después. Por muy desesperante que sea, espera.
  • Si puedes, ten a mano otra tarjeta de crédito. Nunca se sabe, quizás por algún motivo la tuya esa noche no funcione. Mejor disponer de otra (ya sea de un amigo o familiar) por si las moscas.
  • No te rindas. Da igual el tiempo que pase, como si han pasado dos horas. Repite conmigo: HASTA QUE LA PÁGINA NO AVISE DE QUE NO QUEDAN MÁS VISAS, SIEMPRE HAY UNA POSIBILIDAD. Así que no pares porque piensas que se han agotado, quizás te lleves una sorpresa 😉
  • Ten mucho cuidado con lo que pones. Un fallo estúpido o un número mal puesto puede hacer que pierdas la visa. Asegúrate de poner todos los datos correctos.
  • No mientas. Ya lo dije, pero lo repito. Si mientes en cuestiones de visado o temas penales puede ser que te acepten la visa, sí, pero luego cuando llegues al aeropuerto de Nueva Zelanda te mandarán de vuelta a casa porque con un vistazo pueden ver todo registro sobre ti. Y ahí no habrá nada que puedas hacer.
  • Si tienes alguna duda importante, consulta con Inmigración de Nueva Zelanda. Son majos y la información que te darán es 100% veraz.
  • Por encima de todo: relax. Son unos momentos muy agobiantes porque hay muchas ilusiones en juego, pero intenta estar lo más relajado posible, ya que los nervios pueden jugar una mala pasada. Yo estuve tan nerviosa que casi me quedé paralizada, horrible. Haz lo que sea que te funcione para relajarte, oooommmm 💆

 

9. El SÚPER consejo

Le dedico un apartado a parte a este consejo porque, aunque es muy útil, es algo complicado de comprender y de llevar a cabo. Nosotros lo hicimos y nos fue bien. Yo lo comparto con vosotros pero el que quiera hacerlo que lo haga bajo su propia responsabilidad:

Mientras practicábamos con el visado italiano, Miguel se dio cuenta de una cosa. Y es que cuando le das a «apply now» y se te abre la primera página de «personal», automáticamente se te concede un numero de aplicación que aparece en la URL de la web. Ese número es único e intransferible, y es el que vas a ir «arrastrando» durante todo el proceso. De hecho, más adelante se convertirá en el número de tu visa.

Entonces, ¿qué utilidad tiene el número?

Miguel hizo una prueba, copió las URLS de todos los pasos del visado italiano y vio que el número de aplicación siempre era el mismo, y que las URLS siempre eran las mismas. Es decir, tú y yo tendríamos la misma URL, a diferencia de una secuencia de número de siete dígitos, ya que yo tendré mis números y tú los tuyos. Pongo una imagen que ejemplifica lo que digo:

url

la secuencia de números es inventada

En negro es la URL que tendríamos tú, yo, el del visado italiano, el de Hong Kong y absolutamente todos. Y en rojo está lo que sería nuestro número de visa, que es único y de nadie más.

Entonces, partiendo de este descubrimiento, decidimos una cosa: si al entrar en la aplicación la página se colgaba, lo que haríamos sería pillar nuestro número de visa (lo rojo) y pegarlo a las URLS que teníamos guardados en un word (lo negro). Y pondríamos a cargar todos los links a la vez, así podríamos acceder a apartados del formulario que de normal no podríamos. Es decir, a lo mejor iba completando el apartado «Health» mientras se cargaba el «Personal 2», ganando así un tiempo incalculable.

Es complicado de explicar y de entender, pero nosotros lo hicimos y nos fue bien. A los 20 minutos tuvimos nuestra visa. Eso sí, si la página NO se te cuelga, aconsejo dejar atrás este truco y ponerte a tope a completarlo todo lo más rápido que puedas. ¡No hay tiempo que perder!

 

10. Popurrí de preguntas

¿Necesito demostrar alguna titulación inglesa? ➙ No.

¿Necesito haber completado estudios superiores? ➙ No.

¿Necesito saber inglés para solicitar la visa? ➙ No, aunque después te llegarán algunos emails que debes comprender para seguir los pasos. Pero nada que Google Translate no arregle.

¿Puedo solicitar la WHV si tengo 30 años? ➙ Sí.

¿Puedo solicitar la WHV si tengo 31 años? ➙ No. Pero si te la concedieron con 30 años, puedes entrar al país con 31 años.

¿Cuánto tarda todo el proceso de concesión de la visa? ➙ Si todo sale correcto y rápido, en siete días puedes tener tu visa aceptada. Todo dependerá de cuándo se envíen tus rayos x.

¿Puedo solicitar la WHV desde otro país que no sea España? ➙ Sí.

¿Puedo solicitar la WHV desde Nueva Zelanda? ➙ Sí.

Mi pareja y yo queremos ir juntos, ¿podemos hacer una aplicación conjunta? ➙ No. Cada uno deberá solicitar y conseguir su propia visa.

¿Tengo otra opción si no consigo la WHV la noche indicada? ➙ Sí, la repesca. Si la noche del 19 no consigues tu visado, todavía tienes una oportunidad, pues puede haber gente que o bien se la rechacen o bien la renuncien. Así que tendrás que mirar la página de Inmigración todos los días para ver si ha quedado alguna plaza libre. Inmigración no avisa, tendrás que entrar tú y ver si hay suerte. Mucha gente consigue su visa de esta forma, así que no renuncies 🙂

¿Puedo pagar el visado con tarjeta de débito? ➙ Sí, puedes pagar tanto con tarjeta de débito como de crédito.

¿Puedo solicitar la partner visa si mi pareja ha conseguido una WHV y yo no? ➙ No.

¿Qué pasa si estoy en Nueva Zelanda y mi visado de turista caduca antes de que me acepten la WHV? ➙ Si te encuentras en Nueva Zelanda y tu visa temporal actual expira antes de que se te otorgue la nueva visa, normalmente te emitirán una visa provisional para que puedas permanecer en Nueva Zelanda legalmente.

¿Puedo extender mi visa? ➙ Sí. Si has trabajado mínimo 90 días en el campo, puedes extender tu visado por tres meses más.

¿Puedo entrar y salir del país cuantas veces quiera? ➙ Sí, el visado es de múltiples entradas.

¿Cuándo se activa la visa? ➙ En el momento que llegas a Nueva Zelanda.

¿Qué pasa si finalmente no uso mi WHV? ➙ Pierdes la visa para siempre y la posibilidad de volverla a tener. Sólo te la conceden una vez en la vida. Si te la conceden y sabes a ciencia cierta que no la vas a usar, renúnciala, porque así otro podría aprovecharla y tú podrías volverla a solicitar en un futuro (si Inmigración así lo decide).

¿Cuántas horas puedo trabajar? ➙ Ilimitadas.

¿Qué tipo de trabajos puedo hacer? ➙ Cualquier tipo, tanto cualificado como no cualificado.

 

Y eeeeesto es todo. He escrito muchas cosas que a mí en su día me hubiera gustado leer. Para los que están decididos a conseguirla: ¡MUCHO ÁNIMO, QUE SE PUEDE! Y para los que no tenían ni idea de la existencia de este visado: espero que os animéis a solicitarlo, esto es algo que sólo te dan una vez en la vida y hasta cierta edad. Yo estoy viviendo la experiencia más alucinante de mi vida aquí 😃

De hecho, si quieres saber de mis vivencias en tierras neozelandesas, estate atento, que pronto comenzaré a publicar mis diarios de viaje 😃😃😃😃

 

Un saludo a todos y, si tienes alguna pregunta, no dudes en dejarla en los comentarios. Besis desde las Antípodas 💋

Marta Diarra Lampi

 

15 consejos para ahorrar dinero y viajar a donde te de la gana

Mentiría si dijera que mi viaje a Nueva Zelanda no despierta cierta incredulidad entre mis conocidos. Una vez convencidos de la veracidad del viaje, la mayoría -si no todos- suelen responder algo como “ay qué envidia, ojalá me lo pudiera permitir” u «ojalá tuviera dinero para eso». Lo que no saben es que independientemente de lo que suelte por la boca, mi respuesta mental es un enorme «si tú supieras…»

Porque, ¿acaso nosotros podíamos permitírnoslo?

Pues no.

Por eso el verano pasado Miguel y yo trazamos un plan de ahorro a largo plazo sin el cual nada de esto habría sido posible. Y hoy os comparto quince consejos que os ayudarán a ahorrar para poder hacer vuestros sueños viajeros realidad e ir hasta el fin del mundo si os apetece 😁

 

1. Identifica tus gastos

No puedes ahorrar si no sabes en qué gastas. Así que te aconsejo que en un mes apuntes absolutamente todos tus gastos, desde el más nimio hasta el más esencial. Una vez identificados, lo que hicimos fue decidir qué gastos eran inamovibles (alquiler, luz, agua), cuáles eran prescindibles (caprichos) y cuáles se podían rebajar (como comprar una marca u otra), y establecimos un máximo de dinero que queríamos gastar al mes en función de cuánto necesitábamos ahorrar para hacer realidad nuestro viaje.

Para controlar si gastamos o no lo propuesto, creamos un Excel en Drive donde cada noche apuntamos los gastos del día. Así podemos ver cuánto dinero nos va quedando y si nos hemos pasado.

Cuentas febrero

Cuentas de febrero

Gracias a esto descubrimos un montón de gastos prescindibles y aprendimos a administrar el dinero.

Consejo: intenta pagar siempre con tarjeta, así cada gasto quedará registrado y podrás consultarlo a través de la página web de tu banco. Además, pagando con tarjeta evitarás esa maldición que tienen los billetes, que una vez rotos, se esfuman.

 

2. No compres, arregla

Nos dimos cuenta de la importancia de ahorrar cuando en plena ola de calor se nos partió el cable del ventilador. Cuando fuimos a la tienda y vimos los precios de los ventiladores, nos dolió un poquito el alma. Así que Miguel decidió probar a arreglarlo por sí mismo. Benditos tutorales de YouTube. Por el módico precio de 1€ resucitamos a nuestro amado ventilador.

Así que si se te rompe algo cóselo, ponle un parche, cámbiale los cables, píntalo, plastifícalo o atorníllalo, lo que sea, pero solo cuando veas que o bien no consigues arreglarlo o bien por mucho que lo arregles se vuelve a romper (como ocurrió con mis pantalones), entonces plantéate si realmente lo necesitas y si es así, cómpralo de nuevo al mejor precio que encuentres.

De esta forma te sentirás súper hábil y realizado, invencible… te sentirás todo un McGyver en potencia 😉

 

3. Vende lo que no uses/quieras

Te sorprenderías la de gente dispuesta a comprar cosas que para ti son totalmente inútiles. Miguel y yo hemos vendido desde cámaras acuáticas o camillas profesionales de masaje hasta figuritas de fútbol o bufandas. Seguro que si buceas en lo más profundo de tus cajones puedes encontrar cosas que no echarás de menos.

Encima ganas por doble partida: consigues más espacio a la par que dinero. ¡Todo ventajas!

 

4. Descuentos, descuentos everywhere

Cuando quieras comprar algo date el tiempo necesario para buscar ofertas y comparar diferentes precios para dar con el más competitivo. Muchas veces podemos encontrar el mismo producto con precios muy diferentes. ¡Pero recuerda comprar sólo lo que necesites!

Al igual que con las marcas blancas: más barato no siempre es sinónimo de peor. Busca y compara.

 

5. Plantéate nuevas opciones

Me chiflan los libros, son mi debilidad. Pero en lugar de comprar en tiendas, he ido a mercadillos donde he encontrado novelas nuevas y plastificadas por 1€. El libro más caro que he comprado ha sido por 5€ y el más barato por 50cnt. ¡Todo un oasis para los lectores ahorradores!

También existe el intercambio. En la biblioteca de mi universidad había una mesa con libros en la cual si ponías uno tuyo, podías llevarte a cambio el que más te gustara. También vi un buzón de estas características en una playa. O puedes simplemente hacer un intercambio-préstamo con amigos.

Lo que quiero decir es que muchas veces existen variables muy baratas o gratuitas, como en lugar de pagar un curso de inglés, buscar ejercicios y libros gratuitos online; o aprende a hacer bisutería si lo que deseas es cambiar de complementos. O si deseas viajar, haz otras actividades relacionadas.

Las variantes pueden ser infinitas, sólo hace falta un poco de ingenio o información.

 

6. Comparte piso

Miguel y yo estuvimos compartiendo piso con cuatro personas más desde septiembre hasta junio. Eso nos dio la oportunidad de pagar 75€/mes cada uno por una habitación doble. Actualmente vivimos en un piso grande con otros cuatro (maravillosos 💘) compañeros, también en habitación doble por 150€/mes cada uno. Si nos hubiéramos ido a vivir solos, habríamos pagado muchísimo más por un piso completo.

Durante septiembre y mitad de octubre viviremos en la casa de un familiar. Esta es una opción poco apetecible para los ya independizados, pero vivir los últimos meses de estancia en el país en casa de un familiar os hará ahorrar dinero de alquiler, además de pasar más tiempo con ellos.

Aquí añado también compartir otro tipo de gastos, como puede ser el de coche. Puedes compartir los gastos de desplazamiento llevando a tus compañeros a clase/al trabajo, o puedes hacer uso de plataformas como Blablacar para distancias más largas. Gracias a esta última modalidad pudimos hacer nuestro viaje en coche por España.

 

7. Trabajo x 2

Gracias a que Miguel tenía un trabajo principal y otro complementario, pudo utilizar el sueldo del primero para ahorrar y el sueldo del segundo para pagar gastos. No se trata de que te mates a trabajar, pero intenta encontrar algo que puedas complementar con tu trabajo principal y que te pueda dar algunos ingresos extra. Puedes invertir los fines de semana o algunas horas en cuidar niños, dar clases particulares, vender manualidades, escribir artículos o trabajar a media jornada. Notarás una diferencia en tus ahorros.

 

8. Participa en concursos

De lo que sea. Seguro que hay algo que se te da bien: dibujar, escribir, diseñar, fotografiar, jugar al ordenador o hacer crochet. Si hay algo que se te da bien, investiga si hay algún concurso o torneo de ello.

Por ejemplo, yo he participado y ganado algunos concursos de fotografía y de escritura. Hagamos cuentas: en un concurso de escritura gané 150€, en otro de fotografía gané otros 150€ y en una maratón fotográfica gané 700€. Si hubiera ganado eso el mismo año, tendría 1.000€ de más en mis ahorros. No está mal, ¿eh?

Por ejemplo, una vez vi en un Centro Comercial un torneo de Fifa en el que, atentos, el primer premio se llevaría 2.000€. ¡Dos mil eurazos por jugar a la play!

Claro que esto no es como trabajar, no es seguro que vayas a ganar, pero siempre puedes probar y divertirte en el proceso. No te lo tomes muy en serio, hazlo más por gusto, curiosidad, diversión… y no te tomes muy a pecho si no ganas. Además, ¡no todos los premios son metálicos! Yo por ejemplo también he ganado comidas y cenas para dos con mis fotos o con una carta de amor que escribí en el instituto. Seguro que tienes algún talento que está esperando ganar un concurso 🙂

¡A participar se ha dicho!

 

9. Compara con el viaje

Por ejemplo: salir a cenar a mi restaurante favorito cuesta 20€, eso es lo que me costaría hacer X actividad en X país. O por ejemplo, el precio de una chaqueta del Zara es el mismo que hacer una excursión a unas islas de Filipinas. ¿De verdad me merece la inversión en los zapatos?

Este truquillo a mi me ayuda a ver con perspectiva en qué estoy gastando mi dinero, y me ayuda sobre todo a decidir mejor si me merece o no la pena el gasto. ¡Lástima que me haya dado cuenta de ello tan tarde! Si lo hubiera implementado antes en mi vida, estoy segura de que hubiera decidido mejor en qué invertir mi dinero.

 

10. #StopCoche

El que tenga coche sabrá la enorme cantidad de dinero que se chupa la máquina. Cuando nuestro Cuquicar murió, notamos un ahorro importante en nuestros bolsillos. Así que ya sabéis, menos coche y más caminar distancias cortas, bicicletear distancias medias (en Málaga son gratis la media hora) y más autobusear distancias largas. Notarás una mejora tanto en tus ahorros como en tu salud.

 

11. #StopComprasInnecesarias

En unos 365 días Miguel sólo se ha comprado una camisa para una entrevista de trabajo y yo dos pantalones (se rompieron los dos que usaba) y un jersey (fue capricho, lo confieso). Quítate la idea esa de «¡es que no tengo ropa que ponerme!» que sabes que tienes pa’ dá y regalá.

Sé que el comprar ropa -como muchos otros caprichos- da cierta satisfacción momentánea. Pero es eso, momentánea. ¿Qué te merece más la pena, esos zapatos tan chachideguays o un billete de avión low cost hacia alguna ciudad Europea?

No es broma, con el dinero que muchos se gastan en rebajas podrían pasar varios días de viaje en países cuyo coste de vida no es muy elevado.

Todo es cuestión de prioridades y de mentalizarse.

Después de un año sin entrar en tiendas de ropa, mi mentalidad hacia las mismas ha cambiado bastante, y a veces me sorprendo al pensar que yo también he sido de las de «bueno, ahora que estamos en rebajas a ver si encuentro algo bueno y barato» ¡cuando ni siquiera necesitaba ese algo! Gastar por gastar.

Recuerda también quitarte de suscripciones a servicios o revistas que realmente ya no utilizas o que no te importaría dejar. Por no hablar de vicios como el tabaco. Sobra decir los beneficios más allá del monetario que tiene dejar de fumar.

 

12. #StopGimnasio

Corre en la calle, sube y baja las escaleras, busca en Internet ejercicios que hacer en casa, haz pesas con las garrafas de agua… Sé que hay gente que le encanta el gimnasio y es parte fundamental de sus vidas, pero a final de mes el gym se lleva un pico, y si de verdad quieres ahorrar tendrás que hacer algunos sacrificios. Lo bueno es que dejar el gimnasio no tiene por qué ser sinónimo de dejar de hacer ejercicio.

 

13. #StopEvitarLaCocina

Y de nuevo me remito a Internet, donde puedes encontrar una infinidad de recetas fáciles para comenzar a cocinar en casa. Ya no hay excusas, porque comer fuera a la larga sale caro. Y si no tienes tiempo por tu trabajo o estudios, aprovecha por ejemplo los domingos para preparar mucha comida y congelarla. Así durante la semana sólo tendrás que descongelar lo que te quieras comer y podrás llevarte la comida al trabajo o la universidad en un tupper.

¿Que a tus amigos les gusta mucho salir fuera? Invítales a tu casa y cocinad juntos. O sal pero no te pases con las cervecitas y el tinto, que la bebida también es algo que a la larga sale caro: supongamos que sales todos los sábado noche y (tirando por lo bajo, que os conozco 😜) cada noche te tomas tres cervezas. Si cada una costase 1.80€ a final de mes te habrás gastado 21,60€ sólo en beber un día a la semana. A eso añádele la comida con la que lo acompañes, las cervezas de más y los días de más que salgas. Este gasto es extensible a cafés, desayunos, chucherías o refrescos. Con 21€ me pago una noche de alojamiento en Auckland. De nuevo, cuestión de prioridades.

Además, como plus, sólo cocinándote tu propia comida sabrás qué ingredientes tiene realmente el plato que te comerás. Puedes aprender recetas que serán mucho más saludables que la comida preparada y procesada.

 

14. #StopPeluquerías

Aunque a veces le haya hecho destrozos capilares, el hecho de pelar yo misma a Miguel hace que cada cierto tiempo se ahorre una visita al peluquero.

No se trata de descuidar la imagen, sino de aprender a autocuidarse. Aprender a cortarse el pelo, a maquillarse, a teñirse o a hacerse la manicura a la larga nos hará ahorrar varios euros. Además, así te aseguras de que cuando quieras cortarte sólo las puntas sea así de verdad 😜

 

15. Relax y mente positiva

Último pero no por ello menos importante. De hecho, es el MÁS importante: relájate y no seas extremadamente estricto. Llevar una vida ahorrativa no es fácil. Ten por seguro que sentirás la frustración más veces de las que te gustaría. Por eso no debes seguir estos consejos a vida o muerte, porque si no te amargarás, te lo digo por experiencia. No es fácil, hace falta tener mucha fuerza de voluntad. Pero tampoco pasa nada si sales una noche con tus amigos o si un día te compras un capricho. Tampoco pasa nada si hay algo que no usas pero lo quieres conservar. No te sientas mal. Eres humano y también necesitas descansar de la rutina. Mientras lleves tus gastos con moderación y cabeza, y lleves un control de tus compras, ahorrarás seguro. Sólo hay que hacer unos pequeños cambios diarios que marcarán una gran diferencia.

Recuerda, detrás de todo este esfuerzo hay un  V I A J A Z O  esperándote 😉

Espero que estos consejos os ayuden. Yo misma soy la prueba de que funcionan, ya que sin ellos no podría permitirme viajar a Nueva Zelanda por larga duración.

Y a vosotros, ¿se os ocurren otras formas de ahorrar para un viaje?

 

 

¡Visa conseguida!

Si alguien me preguntara por mi experiencia solicitando la Work and Holiday Visa para Nueva Zelanda, probablemente la primera respuesta que se me vendría a la mente sería «no le deseo a nadie tener que pasar por ello». Os juro que es verdad (algún día contaré lo horrible que fue esa noche).

Pero horribilidades(?) aparte, ¡HE CONSEGUIDO LA VISA! ¡SSSSIIIIIIIIIIIIIIÍ! YEAAAAHHHHHHHH! 🎉👏🎉👏🎉👏🎉👏🎉👏🎉👏🎉👏🎉👏

Y, como era de esperar, eso también me ha hecho reflexionar.

Vale, todavía no me he ido, pero este ha sido un paso importantísimo para alcanzar mi sueño. No quiero decir que si no conseguía la visa todo se iría al garete, ni mucho menos, pero yo quería ir a Nueva Zelanda con la Work and Holiday, y ya la tengo. Y el tenerla me da más seguridad.

Porque a lo largo de este año he sentido muchísima inseguridad con respecto a mis planes viajero-vitales. No siempre he dudado de ellos o de mi misma, pero el hecho de que la gente que me rodease lo dudara me causaba inseguridad.

Creo que salvo Miguel, una buena amiga, una compañera de clase y un profesor, TODAS las personas con las que he compartido mi plan viajero no me han creído. Los argumentos de por qué mi plan no puede salir adelante son contraataques demoledores. Pero los silencios y las miradas (o los desvíos de éstas) eran aun peores. Me dolían. Sabía que oían mis palabras pero no escuchaban con el corazón porque daba igual lo que dijera, la gente había creado su molde de «eso es imposible» y no había pedacito de sueño que entrara ahí.

Que sí, que todavía no me he ido, que aún no sé si esto va a salir adelante o no. Que todavía puedo pegármela, sí.

Pero ¿y qué?

Es algo que deseo hacer con todas las fuerzas que soy capaz de albergar. Y no solo lo deseo, sino que estoy haciendo algo que muchos ni se atreven:

i n t e n t a r l o

Así que luchad por vuestros sueños hasta el final (tengo la teoría de que somos lo que soñamos), pero también apoyad a los que intentan luchar por los suyos. Pensad que los sueños son como bolitas de cristal, las pueden haber más o menos grandes, pero todas son frágiles. Así que guardad vuestros manotazos de «realidad». A ver quién es el valiente que reconstruye una bola con virutas de cristal…

¿Hay gente que tiene ideas descabelladas que podrían incluso ser contraproducentes? Es posible. Pero hay formas y formas de expresar una opinión. Nunca optéis por el menosprecio.

Yo por lo pronto creo que voy por buen camino en eso de hacer los sueños realidad. Sí, creo que lo lograré.

Y si no, mínimo me llevo un año de viaje por Nueva Zelanda 😜 Yay!

 

ACTUALIZACIÓN del 13 de junio de 2017: estaba yo en Facebook cuando me topé de repente con este post que ha sabido resumir mucho mejor que yo lo que sentimos a quienes nos «matan la ilusión de viajar». Recomiendo mucho su lectura: https://www.sinmapa.net/me-matan-la-ilusion-de-viajar/

Nervios a flor de peil

Hoy es el día.

¡ ¡ ¡ H O Y   E S  E L   D Í A ! ! !

Faltan unas seis horas y media.

Seis horas y media para que llegue el momento decisivo que llevaba tanto tiempo esperando.

Es más, hace tanto que lo espero que hasta ahora no me habían atacado los nervios.

Lo peor es que no tengo mariposas en el estómago. No, yo tengo una orquesta de elefantes y rinocerontes que danzan y tocan los tambores y saltan y hacen piruetas y como son torpes se caen y hacen que todo retumbe más y AAAAASDFGHJDEHIOSALN!!!!!!!

Nervios-

¡ES QUE NO ME LO PUEDO CREEEEEEEEER! ¡HOY SE PIDE LA WORKING HOLIDAY VISA PARA NUEVA ZELANDA!

Y os preguntaréis «Marta, ¿no estarás exagerando un poquito?» Pues no, porque sólo dan 200 visas al año y hay miles de españoles que las quieren y suelen agotarse en 5 minUTOS Y SI NO LA CONSIGO HOY TENDRÉ QUE ESPERAR UN AÑO Y Y Y 😭

Relax Marta…

¿Llevo tiempo esperando este momento? Sí.

¿No va a ser fácil conseguir la visa? También.

¿Te has informado y practicado tanto que se te han borrado las huellas dactilares de tanto teclear? Joder sí.

Pues fuera nervios, oooommmm… y a darlo todo.

Esta noche se sortea un sueño, ¡y yo estoy decidida a comprar todas las papeletas!

Deseadme suerte 🍀

PD: Sí, sin querer he escrito mal el título. Pero me ha parecido tan tierno y representativo que he decidido dejarlo 😋